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TESALÓNICA DOCUMENTALES 2018

Crítica: Hotel Jugoslavija

por 

- El suizo Nicolas Wagnières presenta un documental que se adentra en la historia del hotel más importante de Belgrado y en lo que este representó para Yugoslavia

Crítica: Hotel Jugoslavija

Nicolas Wagnières, nacido en Lausana y de padre suizo y madre serbia, presenta su primer largometraje, Hotel Jugoslavija [+lee también:
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, documental que empieza con una panorámica de los pasillos del que fue el mayor y más lujoso hotel de los Balcanes y cuya historia va de la mano del país que le da nombre. Tras su estreno en Europa en la sección Panorama Dokumente de la Berlinale, la película se proyectó la semana pasada en la Competición Internacional delFestival de Documentales de Tesalónica.

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Desde una perspectiva muy personal, Hotel Jugoslavija representa, por un lado, los recuerdos del director de su visita a Yugoslavia, donde fue con sus padres de niño y, por otro, las reflexiones sociológicas y filosóficas sobre la nostalgia de un país que no es el suyo, la memoria colectiva y la evolución histórica. Estos cambios se reflejan a través del propio hotel, construido en 1969, que sirvió de telón de fondo para los Jefes de Estado y las estrellas del cine y del deporte durante la época en la que Tito estaba en el poder en Yugoslavia; fue uno de los centros de actividad para los criminales (de guerra) en los años noventa; y se convirtió en un símbolo tras ser bombardeado en 1999 por la OTAN. Hoy en día, es de nuevo un hotel de lujo con un diseño particular y que acoge el mayor casino de Belgrado.

Los comentarios de Nicolas Wegnières (en voz en off) se intercalan con entrevistas a su madre, que comparte los recuerdos de su infancia en Belgrado tras la Segunda Guerra Mundial y que aporta información esencial sobre el contexto histórico; con entrevistas a antiguos empleados del hotel e incluso a Slobodan Čerović, Ministro serbio de Turismo a finales de los años noventa, que supervisó la reconstrucción parcial del hotel. Durante el rodaje del documental, el hotel pasó por las manos de tres propietarios diferentes.

El director combina hábilmente estas escenas con información obtenida de los archivos oficiales del gobierno de Yugoslavia, así como del hotel a lo largo de distintas épocas. Aunque la mayoría son datos ya desvelados en otros documentales de temática similar, en este caso se presentan desde la perspectiva de un extranjero muy ligado a la historia del país.

Hacer un documental desde este punto de vista tan personal es arriesgado para un director ya que es fácil mostrar una mentalidad colonialista (e incluso ser acusado de ello), pero Nicolas Wagnières se las ingenia para evitarlo, a pesar de algunos paralelismos muy obvios, como por ejemplo, el uso de fragmentos de Young and Healthy as a Rose (1971); la obra maestra, anarquista y censurada durante un largo período, de Jovan Jovanović: que muestra un grupo armado de jóvenes ocupando por la fuerza el hotel, un símbolo del poder político en aquel entonces. Estos fragmentos son tan impresionantes que es comprensible que el director quisiera incluirlos; sin embargo, no es tan comprensible la presencia de algunos pasajes de 3 días para matar, con Kevin Costner, rodados en el hotel en 2012.

Hotel Jugoslavija es un documental muy completo que expone un enfoque bien calculado, con una banda sonora minimalista y una edición minuciosa. Cinematográficamente es muy recomendable, pero en términos políticos e históricos es una película bastante irrelevante.

Hotel Jugoslavija ha sido producida por la empresa suiza C-Side Productions y distribuida internacionalmente por la empresa Taskovski Films, con sede en Londres.

(Traducción del inglés por Pedro Andueza González)

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