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SHEFFIELD DOC FEST 2018

Crítica: Boys Who Like Girls

por 

- El primer largometraje documental de la cineasta finlandesa Inka Achté nos obliga a dar un paso atrás cuando examinamos las raíces de la misoginia

Crítica: Boys Who Like Girls

Cuando la brutal violación en grupo de una niña en un autobús de Nueva Delhi en 2012 conmocionó al mundo, hizo que surgiera una nueva conciencia de la tan arraigada violencia contra las mujeres en la India. En todo el país empezaron a surgir programas destinados a educar a los niños, instándolos a oponerse a los estereotipos y a proteger a las mujeres. La cineasta finlandesa Inka Achté decidió observar uno de estos proyectos, Hombres en contra de la Violencia y el Abuso (MAVA, por sus siglas en inglés), y esto se convirtió en Boys Who Like Girls [+lee también:
tráiler
ficha del filme
]
, su primer largometraje documental, que tuvo su estreno mundial en la sección Doc/Think del Sheffield Doc/Fest.

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Incluso antes de los créditos de apertura, que contienen la ya mencionada información, conocemos a algunos de los protagonistas de la historia. Ved es un adolescente inteligente y con talento que participa en el proyecto con la orientación de Asper, una joven voluntaria. Harish Sadani dirige MAVA, y la primera vez que lo vemos está comentando la situación familiar de Ved con el profesor del niño.

El padre de Ved es un alcohólico que maltrata a su mujer a diario, y su hermano mayor no contribuye en nada a la economía familiar. Así que Ved debe trabajar para ayudar a mantener a su familia y también debe ocuparse de todas las tareas domésticas. Esto limita su actividad en el colegio y en MAVA hasta tal punto que tanto su profesor como Harish están muy preocupados.

Paralelamente, seguimos las actividades de MAVA, que revelan un grave problema en la sociedad india: si las mujeres se visten de forma provocativa, se las considera malas, y los jóvenes creen que es culpa de ellas si son violadas. Según este razonamiento, los hombres no pueden controlarse y las mujeres no deberían excitarlos así. Los voluntarios y los expertos de MAVA intentan acabar con esos peligrosos prejuicios a través de diversos talleres y las protestas que organizan en las calles de Mumbai.

Pero las subvenciones son escasas, y Harish acude a una conferencia sobre los derechos de las mujeres en Dinamarca en busca de financiación, simultáneamente destapando otro prejuicio al principio inesperado pero enfurecedor...

Boys Who Like Girls es una película importante, pero no sólo porque muestra los problemas de la India con el patriarcado. Podría parecer más abierto y dominante que en occidente, pero la lógica subyacente es literalmente la misma, como ha demostrado el fenómeno del #MeToo, y en gran parte no sirve de nada acabar con los estereotipos femeninos si no se modifican también los masculinos desde una edad temprana.

A través de una combinación de la vertiente social y del viaje personal de Ved (la edición de Livia Serpa logra la medida idónea de ambos, manteniendo el ritmo), y con su planteamiento observacional, Achté nos obliga a dar un paso atrás cuando examinamos las raíces de la misoginia, y con cuánta frecuencia y facilidad las malinterpretamos. A través de esta historia, la película refleja la complejidad del problema en términos generales. En lugar de concluir que la sociedad india sufre un atraso terrible, el público llega a cuestionar sus propios prejuicios y valores, y también los de su sociedad.

Boys Who Like Girls es una coproducción de Napafilms de Finlandia, UpNorth Film de Noruega y One-Eyed Turtle Films de la India.

(Traducción del inglés por Marta Quirós)

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