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KARLOVY VARY 2018 Competición

Crítica: Brothers

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- KARLOVY VARY 2018: Aunque el melodrama familiar del director turco Ömür Atay no siempre cumple su promesa inicial, sigue habiendo mucho que admirar

Crítica: Brothers
Yiğit Ege Yazar en Brothers

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, del cineasta  Ömür Atay, es un intoxicante melodrama familiar que se centra en la fractura de la relación entre dos hermanos y en los secretos del pasado que amenazan con separarlos. La coproducción turco-alemana-búlgara ha tenido su estreno mundial en la competición de Karlovy Vary.

Tras pasar cuatro años en un centro de internamiento, Yusuf (Yiğit Ege Yazar), de 17 años, regresa a casa bajo la supervisión de su hermano Ramazan (Caner Şahin). Según se van aclarando los motivos del encarcelamiento de Yusuf -al igual que la verdadera naturaleza de los secretos que hay en el núcleo de la familia-, Yusuf se enfrenta a una dura elección. ¿Escogerá a su familia o a su moralidad?

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Brothers nos ofrece un goteo de información a lo largo de la película, desvelando un dato aquí o una asombrosa revelación allá. Así, al menos, conforme cambia las motivaciones los personajes y sus perspectivas, la película tiene cierto grado de intriga. Sin embargo, en cuanto se desprenden las últimas capas de la cebolla, la película se acomoda en los estereotipos de los personajes y en un argumento que nunca se aleja demasiado de lo conocido. Los artificios narrativos  empiezan a acumularse, como con la aparición de Yasmine, una mujer que, convenientemente, queda aislada en el área de servicio de la familia, lo que la lleva a convertirse en confidente de los oscuros secretos en el núcleo de la familia.

Pero hasta cuando el argumento se vuelve predecible, lo que en cierta medida salva a la película son sus excelentes interpretaciones: Yazar, en especial,  logra un tono creíble como el joven Yusuf, aportando una contención silenciosa al papel. Pero también hay una sensación de nerviosismo subyacente, una presa lista para reventar cuando los secretos que ha estado conteniendo para que su familia se mantuviera unida amenazan con salir a borbotones en cualquier momento. Sahin tiene también sus momentos como el hermano aparentemente cariñoso y atento, aunque siempre hay una sombra de dominio y temor en su interior. Sin embargo, conforme transcurre la película y la verdadera naturaleza de sus actos empieza a ser revelada, se produce un leve cambio hacia el rol de villano prototípico, en lugar de los matices que se insinuaban en la primera mitad de la película.

Atay hace una elogiable labor detrás de la cámara, a menudo yuxtaponiendo las vistas panorámicas y los planos cortos de habitaciones oscuras y espacios reducidos. A menudo existe una sensación de claustrofobia, conforme el mundo en sí parece asfixiar a Yusuf y a su familia tanto como sus secretos. El área de servicio de la familia, donde Yusuf comparte una habitación abarrotada con su hermano, también resulta una idea ingeniosa, ya que sitúa a Yusuf, tanto en sentido literal como figurado, lejos de la madre cuyo perdón ansía tan desesperadamente.

Este primer largometraje del casi sexagenario Atay no siempre  cumple su promesa inicial, y no parece probable que la película logre nada más allá de su proyección en el festival. Sin embargo, con una dirección y unas interpretaciones seguras de sí mismas, sigue habiendo mucho que admirar.

Brothers es una producción de la turca Atay Film, coproducida por la alemana Off Film and Fiction 2.0 y la búlgara Chouchkov Brothers.

(Traducción del inglés por Marta Quirós)

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