"Actuar durante cinco horas con
Monica Bellucci sentada sobre las rodillas no ha sido fácil" -bromea Riccardo Scamarcio, el nuevo "guapo" del cine italiano. Es el protagonista de uno de los episodios de
Manuale d'amore 2 (capitoli successivi), en el rol de Nicola, un muchacho condenado a una silla de ruedas después de un accidente, que vive una ardiente noche de amor con una excepcional fisioterapeuta, Monica Bellucci.
La continuación del filme por episodios dirigido por
Giovanni Veronesi, que había resucitado la taquilla italiana en marzo de 2005, llega a las salas el 19 de enero con 750 copias distribuido (y producido) por
Filmauro buscando repetir el éxito del predecesor. El reparto es rico -B>Carlo Verdone, Fabio Volo, Sergio Rubini, Antonio Albanese, Claudio Bisio, Barbora Bobulova, la provocadora actriz madrilena Elsa Pataky-, pero la frescura de los primeros episodios se transforma en una materia menos ligera, por momentos más densa.
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Responsables de esta falta de ligereza son una fotografía (del talentoso
Tani Canevari) más "corpórea", muy poco de comedia ligera, y los argumentos tratados -el sexo visto desde el punto de vista de un parapléjico, la fecundación asistida, la pasión extra-conyugal, el matrimonio gay y los perdurables prejuicios-, que en el filme no siempre muestran su lado cómico.
Para el realizador, ésta es sólo la segunda parte de una ambiciosa serie de episodios recogidos en cinco filmes que enfrentan todos los aspectos del amor: "Un verdadero manual de amor no existe", dice Veronesi, "somos nosotros quienes buscamos reglas, quienes las imaginamos e intentamos imponérnoslas a nosotros mismos".