Le Sac de Farine, o el sueño de volver a la tierra natal
Aurore Engelen
04/10/2012 - Sarah es una niña afectuosa de 7 años que se criado con unas monjas en un internado belga y que vive con miedo a la culpabilidad y al castigo divino. De hecho, raras veces se ha visto a una niña confesarse tanto. Un viernes por la tarde, Sarah recibe una visita de un personaje un tanto peculiar que resulta ser su padre, del que no se acuerda para nada. Su padre viene a buscarla para llevársela un fin de semana a París, aunque Sarah no cambiará la nieve de Alsemberg por la ciudad de las luces, sino por un pequeño pueblo marroquí. Su padre cree que llevándosela a Marruecos cumple con su deber y puede además educarla para convertirla en una mujer casadera; ¡su hija musulmana no se podía educar en la Bélgica católica! El aterrizaje en este pequeño pueblo marroquí supone un verdadero shock para Sarah, tanto espacio-temporal (la niña ve en un calendario que se encuentran en el año 1395) como cultural. La pequeña, desconcertada y perdida en un país en el que no conoce ni la lengua ni las costumbres, tendrá que aprender poco a poco a adaptarse a las nuevas reglas sin perder de vista la sed de independencia que se gesta dentro de ella. Cuando la niña alcanza la adolescencia y ve como todas sus primas y compañeras de clase solo piensan en casarse, ella acaba por ver el matrimonio como algo que le puede ofrecer un final inesperado: volver a su tierra natal.
Le Sac de Farine es el primer largometraje de la conocida directora de casting Kadija Leclere (Las vidas posibles de Mr Nobody [tráiler, film focus], Les Barons [tráiler, film focus]), que ya había hecho sus pinitos en la ficción gracias especialmente al cortometraje Sarah, un cortometraje que ya tocaba el lado tan autobiográfico que podemos ver en Le Sac de Farine y que tuvo una gran trayectoria. En este caso, la directora ha decidido contar con dos actrices de carácter: la joven Hafsia Herzi, que consigue mostrar de nuevo y de una forma hermosa el arte de revolución que le caracteriza, y la siempre impecable Hiam Abbas.
La película ha sido producida conjuntamente por Panache Productions y la Compañía Cinematográfica Europea, que ya se han estrenado en coproducciones internacionales de la envergadura de Pequeñas mentiras sin importancia [tráiler] o El concierto [tráiler, film focus]. Asimismo, la cinta ha contado con el apoyo de la Fédération Wallonie-Bruxelles, del VAF, de Bruxellimage, de la RTBF y del Centro Cinematográfico Marroquí.
(Traducción del francés)






























