email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

Marina Stepanska • Directora

“La realidad hay que respetarla, porque siempre acaba alcanzándote”

por 

- KARLOVY VARY 2017: La cineasta novel ucraniana Marina Stepanska habla con Cineuropa sobre su primer largo, Falling, y su método de trabajo con sus intérpretes

Marina Stepanska  • Directora

Marina Stepanska, graduada en la Universidad Nacional de Cine y Televisión Karpenko-Kary de Kiev, presenta su primer largo, Falling [+lee también:
tráiler
entrevista: Marina Stepanska
ficha del filme
]
, en la sección competitiva East of the West del Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary (30 de junio-8 de julio). Falling es un drama psicológico con una historia de amor como elemento central que además retrata a una generación joven que intenta encontrar su lugar en la Ucrania posrevolucionaria. Cineuropa habló con la cineasta emergente ucraniana sobre su método de trabajo con actores no profesionales y sobre la situación que aborda Falling.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)
series serie

Cineuropa: Has estudiado un método para utilizar a actores no profesionales en el rodaje. ¿Por qué te interesaste por este método en particular, y cómo lo has usado en tus trabajos?
Marina Stepanska:
Cuando me gradué en la escuela de cine a principios de los 2000, solo había un trabajo para los cineastas en Ucrania: dirigir series o videoclips. Me puse a ello, pero me decepcioné muy rápidamente en este tipo de arte performativo. Es simplemente aburrido construir una verdad muerta. En ese momento estaba gestionando una pequeña escuela de teatro con un compañero, y empezamos a investigar diferentes métodos. La mayoría de nuestros alumnos eran actores no profesionales, así que diría que la gente me aportó mucho en la búsqueda de un modo de capturar la vida y traducirla a imágenes.

Más tarde, trabajé como ayudante en una película que usaba a muchos actores no profesionales y que había encontrado lo que yo llamo “un método”. Este método tiene sus ventajas; puedes ver cómo una historia vital empieza a salir a la superficie a través de un rostro, y ese momento mágico nunca puede forzarse. Pero también tiene sus desventajas: un actor no profesional está muy limitado; no puedes obligarle a interpretar a nadie que no sea sí mismo, y el resultado siempre decepciona si lo haces. Además, a un actor no profesional hay que construirle las circunstancias: necesitan algo real a su alrededor. Así que este método siempre consiste en reconstruir la vida alrededor de alguien, no solo una imagen, y eso requiere muchos recursos.

Utilicé este método en Falling, pero en realidad era un método para construir una vida real a partir de detalles reales de los actores que aparecían en el plano. Estos intérpretes tienen historias vitales que en parte se parecen a las de los personajes, pero, como son actores, pueden cambiar matices, pueden trabajar consigo mismos como si fueran herramientas. Yo no creo tanto en la supuesta manipulación de la realidad del director, sobre todo cuando recurre al uso de actores no profesionales. Todavía no he visto un resultado que me convenza. Si tienes una imagen en tu mente, usa a actores y recrea esa imagen con ellos; si quieres investigar la vida, usa a actores no profesionales, pero no trates de recrear tus ideas sobre la vida con ellos. La realidad hay que respetarla, porque siempre acaba alcanzándote. 

¿Cómo surgió Falling, cuáles fueron los factores que dieron forma a la historia?
Esta película trata sobre mis amigos y yo; en 2013 vivíamos en Kiev, pero no todos vivimos allí ahora. El sentimiento más fuerte que tenía en esa época era de confusión. Había una brecha enorme entre lo que se suponía que debía sentir y lo que de verdad sentía. Simplemente me sentaba en la cocina, que es un lugar sagrado en cualquier casa, y leía muchas noticias y opiniones sobre el destino del país, y sentía que estaba pensando en el destino de una sola persona. Esta persona absorbía mi dolor y mis momentos de alegría. Se me ocurrió una historia sobre un hombre de 26 años porque conocía a ese tipo de persona; pero hace poco me he dado cuenta de que si el protagonista hubiera sido una mujer, nada habría cambiado.

¿Por qué elegiste la Ucrania posrevolucionaria como marco?
Hacía bastante tiempo que no se hacían películas sobre mi Kiev, así que al principio se trataba del deseo de hablar sobre nosotros en nuestro lugar, en nuestro idioma. Tuvimos suerte de que Kiev se convirtiera en una zona conflictiva, porque eso reveló muchas cosas sobre nosotros mismos. Yo tengo mucha miopía; quizás eso explica los temas que trato.

Sebastian Thaler, hijo de Wolfgang Thaler, el director de fotografía de Ulrich Seidl, ha filmado tu primer largometraje. ¿Cómo surgió esa colaboración?
Sebastian trabajaba como segundo operador de cámara con su padre Wolfgang en la película de Seidl, y también en Ugly [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Juri Rechinsky
ficha del filme
]
, donde le conocí. Hice algunos trabajos para ellos. Nos hicimos buenos amigos, y Sebastian me propuso filmar mi segundo corto, Man’s Work; para cuando empecé a rodar Falling, ya éramos un dúo sólido. En general, su cámara aprecia lo que yo aprecio —el rostro humano—, así que creo que volveremos a trabajar juntos. 

¿En qué otros proyectos estás trabajando?
Mi siguiente proyecto será una comedia sobre mujeres, o una tragedia sobre mujeres; todo depende de la financiación que consiga. Estará relacionado con otros territorios, así que depende en gran medida de los recursos de los productores.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del inglés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Lee también

Privacy Policy