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Peter Bebjak • Director

"Si pruebo un método nuevo, sabré cómo perfeccionarlo en mi siguiente proyecto"

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- KARLOVY VARY 2017: El cineasta eslovaco Peter Bebjak participa en la competición principal de Karlovy Vary con su último trabajo, The Line, que vuelve a fusionar cine de género y de autor

Peter Bebjak • Director

El eslovaco Peter Bebjak, productor, guionista y director de cine y televisión, presentó su último proyecto, The Line [+lee también:
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, en la competición principal de Karlovy Vary. Al igual que su anterior film, The Cleaner [+lee también:
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, The Line es una mezcla de elementos de cine de género y de arte y ensayo; la cinta trata sobre un jefe del hampa que trafica con cigarrillos en la frontera entre Eslovaquia y Ucrania, en una época en la que la frontera está a punto de cerrar por el Acuerdo de Schengen. Cineuropa ha hablado con el director sobre este nuevo film.

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Cineuropa: Diriges proyectos para cine y televisión, y, hoy en día, la diferencia entre ambos medios está difuminándose. ¿Sucede lo mismo en la producción local?
Peter Bebjak: Estamos detectando un cierto proceso de cambio, sobre todo en las cadenas televisivas checas, aunque no al mismo nivel que en las producciones extranjeras. Naturalmente, es un proceso que dicta el mercado, pero parece que a las cadenas de televisión —o, más concretamente, a los directivos de las cadenas y las personas que deciden la programación— les falta la valentía para probar estructuras narrativas nuevas cuya validez está por demostrar, como si el miedo de cometer un error estuviera paralizándoles. Así que prefieren recurrir a los métodos y fórmulas demostrados y seguros.

¿Has implementado elementos de tus anteriores trabajos en The Line?
Se trata de un aprendizaje continuo. Cada proyecto en el que trabajo tiene una influencia en los siguientes. Si pruebo un método nuevo, sabré cómo perfeccionarlo en mi siguiente proyecto.

Tu anterior cinta, The Cleaner, viajó más allá de las fronteras de la República Checa y Eslovaquia. ¿Crees que The Line tendrá la misma suerte?
Espero que la historia sea su principal atractivo, seguida de la ambientación y la atmósfera particular de la vida en la frontera entre Eslovaquia y Ucrania y, finalmente, la narración cinematográfica de la historia.

Has dicho que The Line tiene tres planos: el etnográfico, el histórico y una narrativa sólida y llena de suspense. ¿Por qué elegiste estos tres niveles?
Porque la propia ambientación y la gente que vive allí los proporcionan. The Line está basada en sus historias, en sus destinos. Capturamos esas historias en un entorno auténtico, lo cual a su vez influye en el aspecto visual y la estética del film. Estamos hablando sobre la vida de una comunidad que vive en la frontera, sus hábitos, sus señas de identidad locales, y todo ello en una época en la que la frontera no estaba herméticamente cerrada, y en la que estaban preparándose para ese acontecimiento.

Has mencionado la fotografía de Martin Kollár como referencia visual de la película. ¿En qué se parece tu obra a la de Kollár?
La obra de Martin Kollár consiste en capturar situaciones no buscadas, espontáneas, lo cual sirve para crear un contraste y, en consecuencia, provocar un efecto cómico. El director de fotografía Martin Žiaran y yo intentamos ir en esa dirección: encontrar composiciones visualmente interesantes que estuvieran imbuidas de esa cualidad cómica.

¿Cuáles son las otras influencias de The Line?
Me gustan las películas más antiguas de Emir Kusturica, aunque también me gusta el cine de Juraj Jakubisko, Elo Havetta y Dušan Hanák; son los cineastas eslovacos cuyas obras me gustan y cuyas películas me formaron, en cierto sentido. Pero, aunque admiro sus películas, incluyendo las de Kusturica, quiero hacer las mías a mi manera. Una historia en la que la gente bebe, pelea y toca el acordeón no tiene por qué ser de Kusturica.

The Cleaner fusiona el cine de género y el de arte y ensayo. En The Line has usado una configuración parecida.
Me gusta esa manera de hacer y plantear el cine. Esa combinación supone que el elemento de género aporta cierto atractivo para los espectadores, mientras que la vertiente de arte y ensayo influye en los encuadres, el tipo de situaciones y la puesta en escena en general. Creo que eso provoca que el espectador se involucre de manera más activa en el proceso de visionado.

Recientemente, el thriller Kidnapping [+lee también:
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atrajo una gran atención cuando se estrenó en cines, porque es un film de género con un contenido abiertamente político. ¿Hay algún motivo social en The Line?
Kidnapping trata sobre una importante polémica política, y ayudó a la gente a comprender la naturaleza controvertida del secuestro del hijo del presidente y a recordar que vivimos una etapa delirante, evocaba cómo la gente intentaba enfrentase a este período. The Line no tiene un contexto político tan marcado, pero en la película vemos algunos problemas sociales.

¿Disfrutaste de trabajar con un equipo eslovaco-ucraniano?
Lo más importante es cómo trabajaban. Daba igual que fueran eslovacos, ucranianos o checos; todos tenían que contribuir lo mejor que pudieran al proyecto, solucionar problemas de manera creativa, mantener una actitud positiva y mostrar entusiasmo. Estoy contento de haberlos conocido.

¿En qué otros proyectos estás trabajando?
Ahora estoy trabajando en dos proyectos: Message, sobre la fuga de dos eslovacos del campo de concentración de Auschwitz, y una comedia negra sobre la muerte, Emil, que cuenta la historia del maestro de ceremonias de un crematorio de Bratislava.

(Traducción del inglés)

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