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Alexandros Avranas • Director

"El sadismo es una buena manera de hablar sobre el fin de la moral"

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- SAN SEBASTIÁN 2017: Hablamos con el director griego Alexandros Avranas sobre el carácter extremo de Love Me Not, que se proyecta en la selección oficial de San Sebastián

Alexandros Avranas  • Director

Alexandros Avranas saltó a la fama con su segundo largo, Miss Violence [+lee también:
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(2013), que fue galardonado en Venecia. Tras True Crimes [+lee también:
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(2016), su primera producción estadounidense, el director volvió a Grecia para su cuarto film, Love Me Not [+lee también:
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, que se proyecta en la selección oficial del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Hablamos con el cineasta sobre el carácter extremo de su historia, sus influencias y el fin de la moral.

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Cineuropa: ¿Cuál es la idea fundamental que sustenta esta historia extrema y poco convencional?
Alexandros Avranas: La película se basa en hechos reales que sucedieron en Grecia en 2011. Extremo o no, esto es algo que sucedió y que volverá a suceder. "Historias poco convencionales" como esta son productos de nuestra sociedad, y parece que cada vez son más frecuentes. La película trata de cuestionar la moral, los valores morales en toda clase de relaciones. Las relaciones que se basan en la explotación y en el canibalismo humano están ahí para ser investigadas. Es muy triste observar cómo los egos de las personas son cada vez más importantes. Sentimientos como la compasión, la solidaridad y la empatía hacia los demás parecen pertenecer al pasado. Las necesidades individuales son cada vez más importantes, en detrimento del valor de la vida de los otros. Este sentimiento de que "tu muerte es mi vida" parece ser ubicuo en la sociedad actual.

Una vez más, abordas la decadencia de una familia, en este caso una pareja. ¿Hay algo podrido en la sociedad griega?
Miss Violence viajó mucho y fue bien recibida.En cierto sentido, esto me reveló que el asunto de la "familia podrida" es algo que preocupa a mucha gente, también fuera de las fronteras griegas. Al mismo tiempo, es verdad que la sociedad griega está cada vez más podrida, debido a sus problemas políticos y financieros. Para mí es importante ofrecer una especie de despertar de un sueño que parece ser infinito. Esta es mi motivación general para hacer cine.

En este film trabajaste con la actriz principal de Miss Violence, Eleni Roussinou, y con Christos Loulis. ¿Se parecen ambas cintas?
Cuando estábamos haciendo ensayos para Love Me Not, teníamos una broma interna: que Eleni y Christos se hubieran conocido en la escena del hospital de Miss Violence, después de la muerte del padre, que se hubieran casado y que esta fuera la secuela. Pero solo era una broma. La verdad es que las dos películas no se parecen en nada. Love Me Not tiene un enfoque completamente diferente y un tema totalmente distinto, un tema menos tangible porque es una idea o un valor, no un fenómeno, como es la pedofilia. El hecho de colaborar con ellos tiene que ver sencillamente con que son dos de los mejores actores de Grecia. Pueden gestionar el silencio ensordecedor entre las palabras del diálogo, la soledad de ser humano en un falso mundo perfecto.

Cuando la historia se vuelve más impactante, parece que estés rindiendo homenaje a otras películas. ¿Cuáles son las influencias de esta parte más sádica?
El sadismo es una buena manera de hablar sobre el fin de la moral. Es bien sabido que el sadismo se apoya en la necesidad de poder y en la pérdida de la propia identidad. Saló, de Pier Paolo Pasolini, es un ejemplo perfecto de ello. Es una de las películas más importantes sobre el significado de la moral en el fascismo, la inmoralidad del poder. Si quieres subyugar a alguien, necesitas que rechacen sus valores morales. Para mí, esa finalidad es muy clara.

Utilicé esa referencia no porque me faltara inspiración, sino para crear una conexión intrahistórica alrededor de este tema. La necesidad de las personas de "devorar" y dominar a los otros es algo que sigue existiendo y que cada vez es más común en una época en la que la paz "prevalece". Parece que destruir a los otros para sentirse más fuerte es una necesidad humana.

Love Me Not resulta bastante versátil en términos de género. ¿Es un drama social, un thriller o un film de terror?
Cuando estaba escribiendo y preparando la película, no sentí la necesidad de especificar un género o clasificarla. Aun así, sabía que la estructura de la película era arriesgada, pues combina claramente los tres géneros que mencionas. Para mí, el reto era encontrar el equilibrio adecuado entre ellos y convertir la película en una experiencia potente para el espectador. No temía forzar los límites de los géneros o la percepción del público; y esto no porque fuera un proceso autista y egocéntrico, sino porque tenía la necesidad de ampliar la comunicación con cada espectador. Espero haberlo logrado.

(Traducción del inglés)

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