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SAN SEBASTIÁN 2017 Competición

Antonio Méndez Esparza • Director

“Abrazo la condición de extraño”

por 

- SAN SEBASTIÁN 2017: Tras su galardonada Aquí y allá, Antonio Méndez Esparza compite en la sección oficial del festival con La vida y nada más, rodada en Estados Unidos

Antonio Méndez Esparza  • Director
(© Álex Abril / Festival de San Sebastián)

Profesor de cine afincado en Florida, el español Antonio Méndez Esparza rodó su primer film, Aquí y allá [+lee también:
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, en México, obteniendo con él el premio de la Semana de la Crítica de Cannes 2012. Ahora compite en la sección oficial del Festival de San Sebastián con La vida y nada más [+lee también:
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, producida, como aquélla, por Pedro Hernández Santos, de Aquí y allí films.

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Cineuropa: Retratas en tu película un microcosmos que pareces conocer bien…
Antonio Méndez Esparza: Yo vivo, con mi familia, desde hace cuatro años en esa ciudad del film, Tallahassee, capital del estado norteamericano de Florida. Busqué una historia que contar y me agarré a aquel mundo. Con mi película anterior el universo me era más extraño, pues llegué a México a rodarla, pero La vida… surge de vivir allí: me siento ciudadano de esa ciudad, lo cual es más cómodo.

Pero al ser español quizás tu mirada sea especialmente analítica.
Abrazo esa condición de extraño, aunque da cierto miedo equivocarse y llegar a conclusiones erróneas, pero asumo el riesgo. Ésta es la historia que puedo contar y espero que al espectador le conmueva. Aunque la película habla de temas más amplios, quería centrarme en los personajes.

La realidad, como las últimas elecciones norteamericanas, se ha colado en La vida…
Hay una gran fractura social allí, como en otros países. Espero que la audiencia pueda interpretar esa fractura a partir de lo que ve en pantalla. Yo  soy afortunado allí, pues tengo trabajo a pesar de ser extranjero; cuando preparé la película entré en un mundo paralelo en el que yo no transito: no voy habitualmente a esos lugares donde los personajes están, a pesar de ser una ciudad pequeña. Y eso me pareció muy chocante. También ciertas realidades para mí eran ajenas, pero resultaban muy comunes para ellos.

La película se mueve en la frontera de la ficción y el documental, protagonizada por actores que no habían actuado antes…
Es la única forma que tengo de acercarme a esa realidad que desconozco, de descubrir un mundo nuevo. Decidimos un escenario donde va a suceder la acción, pero los actores aportaron los detalles. Es cierto que parece un documental, pero ellos son siempre conscientes de que actúan: aceptaron la idea de actuar y el diálogo (se habla mucho), lo que me sorprendió, pues yo esperaba que fuese una película más estática.

La película se ha ido entonces haciendo sola…
Sí, ellos iluminan y crean el contexto aunque he tomado decisiones narrativas como no incluir música, pues en el día a día ninguno de nosotros tenemos banda sonora. Como las escenas son milagros (no me creía que fueran a pasar) y no son repetibles, hay que tratar de capturar el momento desde la posición de cámara que uno cree que va a transmitir una determinada emoción: en la escena del parque, por ejemplo, quería aumentar el suspense y poner al espectador en una posición incómoda de decidir en qué lado se iba a poner, si del chico, la familia o la justicia.

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