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SAN SEBASTIÁN 2018 New Directors

Koldo Almandoz • Director

“El reto consistió en hacer un film convencional”

por 

- SAN SEBASTIÁN 2018: El director vasco Koldo Almandoz presentó en San Sebastián su segunda película, Oreina (Ciervo), pocos días antes de su estreno en las salas españolas

Koldo Almandoz • Director
(© Lorenzo Pascasio)

El cineasta donostiarra Koldo Almandoz sorprendió al público más curioso, hace dos años, con su ópera prima: el subyugante documental Sipo Phantasma [+lee también:
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, que pudo verse en Róterdam, el BAFICI y el Festival de San Sebastián (Zabaltegi-Tabakalera). A este último certamen regresó, ahora, a su sección New Directors, para presentar Oreina (Ciervo) [+lee también:
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, que acabó recibiendo el Premio Irizar al Cine Vasco y que ya está en salas españolas de la mano de Golem, y de cuya elaboración charlamos a continuación.

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Cineuropa: Respecto a Sipo Phantasma, ¿hubo un deliberado cambio de narrativa en Oreina (Ciervo)?
Koldo Almandoz: Quiero tener la sensación de que he hecho una película convencional, pues éste era el desafío. Sipo Phantasma es un film completamente libre, que vas construyendo a medida que encuentras cosas, como una especie de work in progress, investigación y obsesión, con una intención menos generalista. Yo sabía que habría una minoría de público a la que le gustase, mientras a una gran mayoría ni siquiera le parecería una película. En Oreina (Ciervo), en lugar de repetirme, el desafío estaba en hacer una película convencional: una ficción con personajes, con la pretensión de estrenarse en salas y que llegase a un público más general. En el proceso el guion era más narrativo, pero el rodaje y el montaje lo han convertido en lo que es ahora mismo, estando la película viva hasta el último momento. Creo que tiene que haber este tipo de películas; no debemos quedarnos encerrados en un cine hecho sólo para nosotros, y confío en que un espectador menos acostumbrado a este tipo de cine también se acerque a verla.

De todos modos, hay alguna imagen que se repite en ambos films, como esos barcos fantasmas.
Sí, también en plena elaboración cambian las cosas. Algunos planos de esos barcos no estaban en guion: fue a base de localizar y adentrarte en la marisma haciendo descubrimientos y así inventas secuencias en pleno proceso del film. Tiene muchas secuencias que han surgido en el proceso, dejando otras escritas fuera, porque ves que tienen que estar y otras que tenían sentido en el papel no lo tienen en la película. He tenido suerte de que producción no puso pegas para hacer estas cosas y el equipo artístico ha tenido que aceptar estos cambios, pero han quedado contentos.

En Sipo Phantasma se encontraban referencias a Murnau y a Drácula. Aquí se ve un cartel de La noche del cazador y hay planos del film que recuerdan a la película de Charles Laughton, con esos animales disecados que parecen observar o los personajes que surcan un río…
Sí, me encanta la película, cosa que queda patente en Oreina (Ciervo), con esa huída por el río, cuando se convierte en un film con menos narrativa y más ensoñación, de cuento o sugestión. Es una de las referencias voluntarias, pero luego hay un montón de las que no soy consciente, porque al final somos el cine que vemos o se nos queda en la mente, y va saliendo.

¿Dónde está localizado el film, con esos paisajes acuosos?
Es una zona que va desde las afueras de San Sebastián hasta el mar, que tiene una parte de marisma: es un parque natural. El resto es un río que estuvo contaminado hace años. Me interesaba la zona porque es una periferia urbana poco habitual, pues no tiene casas altas, sino que mezcla polígonos industriales con barrios, zonas salvajes y caseríos. Es una geografía que transitamos aquí constantemente pero casi ni vemos, sitios especiales: un río salvaje con una fábrica pegada a la orilla y no percibimos a la gente que vive allí.

Es cierto que ese paisaje que mezcla lo grisáceo de las fábricas con el verdor de la naturaleza se da mucho en el País Vasco…
Creo que se da en todo el norte de España: está plagado de vestigios de una época en la que el mundo del trabajo era muy de fábricas. Ahora en esas zonas queda gente que nunca se fue de allí y otros que han llegado: los que vienen de fuera y tienen menos recursos acaban viviendo en estas zonas de nadie.

¿Por eso mismo un joven inmigrante protagoniza tu película?
Era importante que el chaval fuera inmigrante porque es una realidad contemporánea: ellos son ya de aquí. Ya es presente, no una realidad que vendrá, sino que está integrada: el actor que interpreta al protagonista tiene una vida muy parecida a su personaje: llegó con ocho años, habla euskera y sus colegas son locales. Hay que romper el cliché de una realidad social marginal: él es un claval joven como cualquier otro de ese entorno. También está la realidad de la chica local que se quiere ir fuera: hay gente que ha venido, pero hay otra que se quiere ir. Porque el arraigo quizás no sea tan positivo como nos creemos.

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