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BLACK NIGHTS 2018 Competición Películas Estonias

Liina Trishkina-Vanhatalo • Directora de Take It or Leave It

"El hecho de tener hijos, más allá de las nociones de padre y madre"

por 

- Liina Trishkina-Vanhatalo habla de suprimer largo, Take It or Leave It, premiado en Arrás y candidato estonio al Óscar

Liina Trishkina-Vanhatalo  • Directora de Take It or Leave It
(© Lea Rener/Arras Film Festival)

Demostrando un prometedor talento al abordar el tema de la paternidad en su primer largo, Take It or Leave It [+lee también:
crítica
tráiler
ficha del filme
]
, candidato de su país al Óscar 2019 a mejor película extranjera, la directora estonia Liina Trishkina-Vanhatalo ha sido recompensada en el 19º Festival de Arrás con una mención especial del jurado y con el premio de la crítica, mientras que su intérprete principal, Reimo Sagor, se llevó el premio a mejor actor en el 28º Festival de Cottbus.

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Cineuropa: Háblanos de tu carrera antes de estrenarte en el largo de ficción con Take It or Leave It.
Liina Trishkina-Vanhatalo: He dirigido documentales durante muchos años, pero he montado tanto documentales como películas de ficción. Además, he sido script en muchas producciones.

¿De dónde surgió la idea de hacer un film sobre la paternidad?
Empecé a pensar en ello hace cinco años. En aquella época, tener hijos era un gran tema en mi entorno, en varios sentidos: muchas personas tenían sus primeros hijos o querían tener más, algunos llevaban mucho tiempo intentando tenerlos o no podían tenerlos, etc. Eso me abrió un terreno de reflexión en torno a qué supone el hecho de tener hijos, más allá de las nociones de padre y madre. ¿Cuándo se convierte uno en padre? ¿Cuando nace el hijo? ¿Cuando todo el mundo está preparado para ello? ¿Cuando ser padre es un objetivo? A veces, la sociedad tacha a ciertas personas de ser incapaces de tener hijos, mientras que considera a otras perfectas para ello: hay muchos prejuicios. Luego leí un artículo corto en una publicación femenina en la red que hablaba de un hombre que se quedó solo a cargo de un bebé de dos meses. Ahí encontré la idea de la película. El hecho de ser padre y la definición de qué es una familia son temas cuyas conceptualizaciones están cambiando. Hace poco leí que existen tres formas de ser padre: biológica, social y psicológica. Idealmente, las tres coinciden en uan sola persona; en el peor de los casos, no se manifiestan en nadie. Pero para el niño, lo más importante es el padre psicológico, no el social y mucho menos el biológico. El padre psicológico es el que está presente para el hijo, en los buenos momentos y en los malos.

Una mujer cineasta que aborda la cuestión de la paternidad es algo relativamente poco habitual.
En mi opinión, ser padre y ser madre son cosas muy diferentes. Los padres actúan a su manera como progenitores, y eso está muy bien. Creo que a las mujeres les cuesta dar espacio a los hombres para que sean padres. Las mujeres suelen tener el deseo instintivo de controlarlo todo, y en lo que concierne a los hijos, a veces creen que son las mejores. Y muy a menudo, cuando ellas tienen un carácter fuerte, se cavan su propia tumba, pues, al controlarlo todo, van quitándole al hombre poco a poco la posibilidad de desempeñar su papel de padre. Y cuando se dan cuenta, ya es muy tarde. Hoy en día es muy importante, además de los movimientos de emancipación de la mujer, hablar de la paternidad. 

Se suele decir que rodar con un bebé es muy difícil. ¿Es cierto?
Tuvimos mucha suerte con el bebé de la película. En cierto sentido, fue fácil, porque un bebé no actúa: hace lo que hace normalmente. Todos nos adaptamos y organizamos las jornadas de trabajo en función de sus horarios de alimentación y sueño. Todo el equipo estaba listo para cambiar de plan según el humor del bebé. Cuando comenzamos, el bebé solo tenía dos semanas, así que pedí al actor principal, Reimo Sagor, que pasara mucho tiempo con la familia real del bebé, que hiciera los gestos del día a día: llevarla en brazos, darle de comer, cambiarle los pañales, aprender a hacer las cosas con una sola mano, etc. Así, el bebé empezó a confiar en él.

¿Cómo querías equilibrar el aspecto de documentar la rutina de este hombre que se ocupa de un bebé y el lado de ficción?
En primer lugar, se trataba de definir el estilo visual. Quería que hubiera una pátina estética de ficción, pero que no fuera algo demasiado artístico, que el espectador no fuera muy consciente del estilo visual, para así no perder la credibilidad, que era esencial. Al hacer los decorados, el vestuario, el trabajo de cámara, las luces, ha habido que buscar siempre el justo medio, para no pasarse ni quedarse corto. Quería que fuera una película sencilla. Normalmente, para los decorados de las películas, se buscan lugares que tengan algo especial, pero no es lo que quería en absoluto, aunque supiera que hacía falta un mínimo para que fueran cinematográficos. Y en lo que concierne a la cámara, quería que tuviera la mayor presencia y dinamismo posibles.

(Traducción del francés)

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