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CINÉMAMED 2018

Çağla Zencirci y Guillaume Giovanetti • Directores de Sibel

"Trabajamos con productores talentosos y comprometidos que se entregaron por completo a la película"

por 

- Los directores Çağla Zencirci y Guillaume Giovanetti nos hablan de Sibel, la película grabada en Turquía que ha obtenido tres premios, incluido el Premio Cineuropa, en el Cinémamed de Bruselas

Çağla Zencirci y Guillaume Giovanetti  • Directores de Sibel
(© Cinémamed 2018/Mostenne.com)

Nos hemos reunido con Çağla Zencirci y Guillaume Giovanetti, directores de Sibel [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Çağla Zencirci y Guillaume…
ficha del filme
]
 (estrenada en Locarno), para saber más sobre esta película ambientada en Turquía que obtuvo el Gran Premio, el Premio Cineuropa y el Jurado Joven en el pasado Festival de Cine Mediterráneo de Bruselas (ver las noticias).

Cineuropa: ¿Por qué decidisteis que esta sería vuestra primera película protagonizada por una actriz profesional como la impresionante Damla Sönmez?
Çağla Zencirci y Guillaume Giovanetti: Después de haber trabajado con actores no profesionales en películas anteriores, con Sibel tuvimos claro desde el principio que queríamos trabajar con actores profesionales en los papeles principales, junto a otros no profesionales. Queríamos experimentar una nueva forma de trabajar y ver si encajaba con el método que hemos desarrollado desde que hicimos nuestra primera película, en 2004. La idea era ver lo que podía ofrecernos un actor profesional y crear una puesta en escena más elaborada.

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Hace cuatro años, visitamos Kuşköy y nos dimos cuenta de que el lenguaje de los silbidos era impresionante pero estaba a punto de desaparecer. En ese primer viaje también vimos a una joven que sólo podía comunicarse mediante silbidos, y nos dio la idea para el personaje de Sibel. De vuelta en Estambul, empezamos a buscar una actriz que pudiese interpretar ese personaje y la primera que se nos ocurrió fue Damla Sönmez, a quien habíamos visto en películas independientes turcas.  

¿Qué tipo de preparación hicisteis con ella para el papel?
Cuando nos reunimos con ella y le contamos la historia, se le iluminaron los ojos y eso era exactamente lo que queríamos. Pero había un problema: ¡No sabía silbar! Sin embargo, se comprometió a aprender para la película. Se le asignó una profesora de la aldea para aprender el lenguaje de los silbidos, que es una transcripción de los sonidos de las sílabas turcas a diferentes silbidos.

Esto permite a las personas comunicarse mediante silbidos. Ella trabajó durante semanas para lograr reproducir el sonido básico, el “el phi”, que se modula con la lengua y la boca. No fue fácil pero una noche, a las 3 de la madrugada, nos envió un vídeo para contarnos que había aprendido a hacerlo.

¿La película nació como un proyecto turco en su totalidad?
Conocimos a nuestros productores franceses, Marie Legrand y Rani Massalha (de Les Films du Tambour), y a nuestro productor turco, Marsel Kalvo (de Mars Production), al mismo tiempo, en Cannes 2015. Desde el principio, el proyecto fue concebido como una coproducción Francia-Turquía pero, más adelante, los productores lo ampliaron a una coproducción internacional que también incluía a Riva Filmproduktion, de Alemania, y Bidibul Productions, de Luxemburgo. Habíamos oído ejemplos de coproducciones entre varios países que resultaron ser un fracaso, pero en Sibel contamos con productores talentosos y comprometidos que trabajaron mucho para sacar la película adelante. Esto implicó un equipo de trabajo más grande que el que tuvimos en películas anteriores, algo que también supuso un trabajo extra para nosotros, por lo que sólo contratamos a profesionales que estuviesen dispuestos a entregarse por completo al proyecto.

¿Qué significa para ambos haber recibido el Gran Premio y el Premio Cineuropa?
Sibel fue concebida para ser vista por diferentes públicos, así que intentamos partir de una historia local para terminar con algo mucho más universal. Además, es un honor que la película haya conmovido a diferentes jurados (personas de diferentes edades y de diferentes entornos, como ocurrió en Bruselas). Como hemos dicho, la película fue concebida como una película europea en el sentido más amplio de la palabra ya que, además de contar con productores de cuatro países, también teníamos un técnico británico, un editor belga y un colorista holandés. En total, siete nacionalidades involucradas personalmente en el proyecto, y fuimos afortunados de tenerlas. Esperamos que estos premios y la cálida recepción que ha tenido la película ayuden a que se estrene en Bélgica (hasta ahora, la película sólo se estrenará en Alemania, Turquía, Suiza, Francia y Austria) y pueda llegar a un público más amplio, tanto dentro como fuera de Europa.

(Traducción del inglés)

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