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LES ARCS 2018

Fabienne Godet • Directora de Nos vies formidables

"Se afronta lo más íntimo, la vergüenza, los nudos que hay que deshacer para liberarse"

por 

- Fabienne Godet nos habla del sorprendente proceso de creación de Nos vies formidables, una cinta muy lograda que figura en el programa de Les Arcs y Róterdam

Fabienne Godet • Directora de Nos vies formidables
(©Le Bureau/Hassen Brahiti)

Aprovechamos el 10º Festival de Les Arcs para hablar con la cineasta francesa Fabienne Godet sobre Nos vies formidables [+lee también:
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. La película se prestrenará internacionalmente en el Festival de Róterdam (del 23 de enero al 3 de febrero de 2019) y llegará a los cines franceses el 6 de marzo de la mano de Memento Films Distribution.

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Cineuropa: ¿De dónde surgió la idea de dedicar una cinta de ficción a un centro de rehabilitación?
Fabienne Godet: Cuando estaba haciendo Ne me libérez pas je m'en charge, tenía una amiga cuyo hermano era toxicómano y quería que hiciera un film de testimonio sobre él, pero se suicidó poco después. Luego, después de terminar Une place sur la terre, tenía ganas de hacer una película intimista para centrarme en lo que me gusta: el trabajo de los actores. En Nos vies formidables, conté con un equipo de nueve personas y 23 actores. Para rodar con un equipo tan pequeño, hay que encontrar un tema y una ambientación única. Entonces pensé que con este tema, no haría un documental, sino una ficción sobre un centro de rehabilitación. El azar me llevó a contactar con Narcóticos Anónimos. Fui a una reunión y empecé a conocer a muchas personas y reunir historias personales. Finalmente, Régis, que interpreta al terapeuta en mi película, me abrió las puertas de la Communauté d'Aubervilliers, que se rige por el método estadounidense Minnesota, tratando de lograr una abstinencia total, sin medicamentos y con un enfoque terapéutico muy preciso. Me adentré en esa comunidad, y tuve la oportunidad de asistir a los grupos de terapia y hacer grabaciones. A partir de ahí, escribí un resumen del guion y la historia, y propuse a Julie Moulier, la actriz principal del film, que fuera mi coguionista, para que así fuera verdaderamente coautora de su personaje; también le propuse hacer un casting cerrado (sin pasar por agentes) para encontrar los actores para los otros 14 papeles de toxicómanos y para saber cómo íbamos a trabajar con los actores sin guion, tan solo con un resumen preciso.

¿Cómo fue el rodaje?
En esta película, todo es verdadero y todo es falso. Todo lo que se dice en la película es real, no hay ni un personaje que sea inventado, y cada palabra procede de los testimonios que reuní. Cada actor disponía de un resumen de la historia de 30 páginas y una ficha del personaje, resumiendo su trayectoria. También di a cada uno fragmentos de las entrevistas que había realizado. Luego, organizamos una semana de preparación, un mes y medio antes del rodaje, para que los actores se conocieran y para transmitirles el lenguaje específico de los grupos de terapia, las reglas del centro, las prohibiciones. También les pedí que escribieran una canción, sin imaginar que llegaría a estar en el film. Además, hicimos improvisaciones en torno a la terapia: dar ejemplos de consumo de su pasado y contar las consecuencias que eso tuvo para ellos. Esto me permitía ver si el actor tenía la capacidad de arrancar con poca información y fundirse en el grupo. En el rodaje, hubo tres tipos de situación: ciertas escenas muy escritas, otras completamente improvisadas, con unas pocas indicaciones mínimas, y las sesiones de terapia en grupo, en las que algunos actores tenían un texto sobre el que debían apoyarse muy libremente y los otros podían reaccionar improvisando. Como nada estaba previsto, esto obligaba a los actores a escucharse constantemente.

La cinta explora mundos personales muy duros, pero lo hace con mucho pudor.
Mi objetivo era explicar cómo funciona el proceso terapéutico, cómo se progresa mentalmente a lo largo de 12 semanas, desde la cerrazón hasta la apertura, la restauración de la relación con el otro y la confianza. Había asistido a grupos de terapia que me tocaron hondo, porque hay un respeto de la palabra del otro, una verdadera escucha entre personas procedentes de estratos sociales completamente diferentes. En cinco minutos, se expone al mismo tiempo el pasado y los problemas actuales. Se afronta lo más íntimo, la vergüenza, los nudos que hay que deshacer para liberarse. Todo esto era el material que quería plasmar: instantes de la vida, a veces con furia, risa, lágrimas, momentos densos, otros de euforia, de escucha, de solidaridad. No me hizo falta buscar más lejos ni crear drama.

(Traducción del francés)

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