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Carolina Hellsgård • Directora de Ever After

"Un film de terror es una gran herramienta para que los personajes afronten sus propias vidas"

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- German Films entrevista a Carolina Hellsgård, que conquistó Toronto con su última cinta, el drama apocalíptico de zombis protagonizado por mujeres Ever After

Carolina Hellsgård • Directora de Ever After

Carolina Hellsgård procede de Suecia y se mudó a Alemania en 2001 para estudiar Diseño de Medios Experimentales en la Universidad de Arte de Berlín. Tras graduarse en 2008, ganó una beca y un año en CalArts para estudiar Dirección de Cine y Escritura de Guion. A su vuelta a Berlín, dirigió su primer largo, Wanja, que fue nominado al premio a mejor ópera prima en la Berlinale 2015. Antes de llegar a Berlín, Hellsgård estudió un Máster en Teoría e Historia del Cine en la Universidad de Estocolmo, en la que participó en un programa de intercambio con la Universidad de Arte de Berlín, "donde me quedé. El trasfondo teórico de una película es muy importante para mí, soy formalista en mis planteamientos. Busco uno forma cinematográfica que se relacione con el estado en el que se encuentran los personajes en ese momento: la persona en la película influye sobre la imagen fílmica, pues esta refleja el estado interior de los personajes". De acuerdo. ¿Y cómo funciona esto con los zombis? Pues sorprendentemente bien, como demuestra su última película, Ever After, que se prestrenó mundialmente en el último Festival Internacional de Cine de Toronto.

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"Cuando leí el guion de Olivia Vieweg, me fascinó el tema de la culpa", explica Hellsgård. "Las personas suelen sentirse culpables por ciertas cosas. Todas esas cosas malas que hicimos y todas las cosas buenas que no. Un film de terror es una gran herramienta para que los personajes afronten sus propias vidas, cuestionen sus valores y desafíen a sus demonios interiores. ¿Cómo existir en este mundo como ser humano? ¿Cómo tratar a los demás? Y ante el caos y las dificultades, ¿cómo reaccionar?".

Hellsgård alaba con firmeza a su equipo, formado por mujeres: “la directora de fotografía, Leah Striker, es una camarógrafa fantástica y muy experimentada. Hacía mucho tiempo que admiraba la obra de la escenógrafa Jenny Rösler. La diseñadora de vestuario, Teresa Grosser, tiene su propio estilo, y aportó un concepto de vestuario muy sólido que me encantó". También son mujeres la compositora, Franziska Henke y las productoras, Ingelore König y Claudia Schröter, y por supuesto, las dos protagonistas, Gro Swantje Kohlhof y Maja Lehrer. Pero si leemos los créditos de la cinta, descubrimos que el equipo en realidad era mitad masculino, mitad femenino, pues Hellsgård cree que esta es la mejor proporción.

Y la cineasta conoce bien el cine de género, quizás porque su infancia está llena de trols suecos. "Crecí con cuentos de hadas nórdicos en los que aparecían trols en el bosque y dilemas morales sobre el bien y el mal", explica Hellsgård. "Los zombis son como los trols. Encarnan ansiedades existenciales. También encarnan cómo tratamos el medio ambiente y cómo nos relacionamos con la naturaleza". Para unir todos estos elementos, así como su amor por los antihéroes, las personas que viven en los márgenes de la sociedad, los marginados, cómo viven y cómo afrontan los problemas, las luchas cotidianas, sus sueños y emociones, una película posapocalíptica de zombis, "terror de arte y ensayo", como ella lo llama, resulta ser el vehículo perfecto.

Hellsgård, que solía ser crítica de cine antes de que hubiera internet y que fue a Cannes, trabaja ahora en su tercer largo, Sunburned, en el que Claire, una chica de 12 años, pasa las vacaciones en España con su familia. Mientras su madre y su hermana pasan de ella, conoce a un inmigrante senegalés llamado Amram en la playa. Como parte de un juego infantil, le hace una promesa que no puede romper.

Cada película que hace, explica Hellsgård, "es una reacción a la anterior". Así que donde Wanja es "estricta y minimalista, ¡Ever After es 'maximalista'! [...] Sunburned tendrá otro ritmo". Y la siguiente, "quiero que sea un thriller. Me encantan las tramas buenas. Me dan mucha libertad para hacer la película más atmosférica. Quiero crear un thriller duro, impulsado por una buena trama, un film noir berlinés. Me gusta que no se pueda confiar en el protagonista. El bien o el mal es un planteamiento demasiado fácil".

Además de su amor por el cine, Hellsgård siente algo muy profundo por Berlín: "Para mí, es un privilegio estar aquí", dice, entusiasmada. "Hay mucha gente con talento, ¡Berlín es una gran ciudad! Me gradué hace diez años y he estado trabajando muchísimo, colaborando con gente nueva, es un sitio muy dinámico. Necesitas una cierta dosis de suerte para ser cineasta, necesitas gente que sea buena, y aquí la he encontrado".

En colaboración con

 

(Traducción del inglés)

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