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Denis Do • Director de Funan

"La película trata sobre el poder de la necesidad de vivir"

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- El cineasta francés Denis Do habla de su primer largometraje, la película de animación Funan, que ganó en Annecy y que llega a los cines franceses

Denis Do • Director de Funan

Encuentro con el cineasta francés Denis Do cuyo primer largometraje, Funan [+lee también:
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, ganador del Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy, se ha estrenado hoy en los cines franceses a través de Bac Films.

Cineuropa: ¿Cómo surgió la idea de hacer esta película?
Denis Do: Desde que era pequeño, mi madre me ha hablado mucho de la época de los Jemeres Rojos. Y yo me dije que un día tenía que materializar esa especie de herencia. En la escuela de animación de Gobelins, le describí una escena de la película a un compañero y me dijo que le parecía apasionante y que debería hacer una película. Era el año 2009, me gradué en junio y me senté frente a mi madre con un bloc de notas para que me contase todo. Después, vinieron varios viajes a Camboya para recopilar testimonios, relatos y ordenar cronológicamente los hechos. En 2011, tenía todos los ingredientes. Magali Pouzol, la coguionista, se unió a la aventura y ya estábamos listos para construir el relato. ¿Quería tratar solamente el tema de los Jemeres Rojos? No, porque yo considero que las dimensiones políticas corresponden a los historiadores. Me interesaba lo que le ocurrió a mi familia, así que tomé la decisión de hacer la película desde la empatía. Pero yo no quería transcribir literalmente los tres o cuatro años de experiencia de mi madre porque la vida no es cinematográfica y se necesitan recursos narrativos. Nos inspiramos en dichos ingredientes pero nos hemos permitido muchas licencias.

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¿Cómo has abordado la representación de los Jemeres Rojos?
Lo principal era no hacer una película maniquea. Desarrollé los personajes para mostrar lo que el psicólogo estadounidense Stanley Milgram llama “tics del funcionario”: la obediencia ciega a las órdenes de los superiores, en un clima opresivo, es un lavado de cerebro. Creo que esto no excluye la bondad humana de persistir en algunas cosas, sobre todo a través del vínculo familiar, y quería explorarlo a través de dos personajes de la película. Era un desafío porque, al principio, me daba miedo convertirme en el abogado de los Jemeres Rojos, pero seguí adelante. Hoy en día, en los pueblos, los antiguos verdugos frecuentan a sus víctimas cuyas familias se incluyen matemáticamente entre los Jemeres Rojos. ¿Hay que condenarlos tan rápido? No lo sé y tampoco es el objetivo de la película proponer este tipo de pistas, pero me parecía interesante analizar estos temas.

La película trata sobre la supervivencia y las relaciones humanas.
Yo no quería construir la película en torno a un héroe porque eso no dejaba a todos a la misma altura respecto al sistema opresivo. Por eso, cuando en raras ocasiones alguien intenta algo es eliminado de inmediato: todas las tentativas heroicas eran cortadas de raíz. Todo queda escondido: los momentos de cambios más o menos constructivos se desarrollan siempre en secreto. Vemos que es muy difícil exponer las ideas abiertamente. Los personajes se comunican en susurros. La atmósfera cargada se percibe a lo largo de toda la película: los Jemeres Rojos son como un enemigo invisible.

La naturaleza majestuosa y omnipresente ofrece un contrapunto muy fuerte al relato.
Yo necesitaba una naturaleza viva por sí misma, que no se interese por la actividad humana, que continúe su ciclo. Y cuando la naturaleza y el ser humano se encuentran, tocamos la espiritualidad. Yo quería que la finalidad de la película fuese ese intercambio. Es una película que quiere hablar del poder de la necesidad de vivir, aunque el tema principal es la supervivencia y la lucha de una mujer por encontrar a su hijo. Pero en realidad, eso no era lo importante y no me he servido de ese tema para jugar con el suspenso del rencuentro. Yo quería transmitir otro mensaje global en un final donde se produzca un cruce de caminos entre todos los temas que trata la película: la naturaleza, lo humano, la dimensión de todos los elementos con la tierra, el cielo y la vida en medio, el soplo humano y el soplo aéreo que se mezclan, y el mensaje “hay que vivir”.

(Traducción del francés)

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