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CRACOVIA 2019

Michał Bielawski • Director de The Wind. A Documentary Thriller

“Cuando preparaba mi película, un juez me dijo que el número de crímenes aumenta por el halny

por 

- El director Michał Bielawski nos ha hablado de su película The Wind. A Documentary Thriller, que ha inaugurado el Festival de Cracovia

Michał Bielawski  • Director de The Wind. A Documentary Thriller
(© Piotr Litwic)

El director polaco Michał Bielawski se sentó con nosotros para contarnos más sobre The Wind. A Documentary Thriller [+lee también:
crítica
entrevista: Michał Bielawski
ficha del filme
]
, la película inaugural del Festival de Cine de Cracovia de 2019.

Cineuropa: Estamos aquí en Cracovia. Está nublado y va a llover. ¿Cómo te sientes?
Michał Bielawski:
Bien, gracias. No soy muy sensible al tiempo; no obstante, mientras realizaba The Wind. A Documentary Thriller, temía estar demasiado bajo la influencia del viento halny. Al final, solo me sentí influido un par de veces. Una noche antes de rodar, no conseguía quedarme dormido, aunque puede que fuese simplemente estrés. En la otra ocasión, tenía los síntomas típicos… me sentía furioso, y desgraciadamente lo pagué con mi equipo.

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Todos en Polonia saben qué es el halny: un viento fortísimo que sopla en los Montes Tatras, y que se dice que enloquece a las personas. Hay pocos vientos similares en el resto del mundo. Leí en alguna parte que si cometes un crimen cuando aúlla este viento, te pueden reducir la condena por ello.
Quizás te refieras al siroco. Cuando preparaba mi película, un juez me dijo que el número de crímenes aumenta por el halny. Pero lo más interesante es el hecho de que la violencia ocurre justo antes de que empiece a soplar, no durante. Hay tantos incidentes distintos conectados al halny: no solo de violencia doméstica, sino también relacionados con el alcoholismo y los suicidios.

The Wind. A Documentary thriller empieza como un thriller, con una llamada de emergencia al 999.
Cuando presenté el primer avance de la película en el Festival de Cine de Doclisboa, uno de los miembros me dijo que parecía “porno climático”. Fue una dirección tentadora de tomar: presentar calamidad tras calamidad, hasta que el mundo en pantalla se fuese a pique. Pero quería llevarlo más allá. Afortunadamente, al principio del rodaje, conseguí grabar suficientes escenas dramáticas y, por tanto, pude enfocarme en otros elementos. Quería que la audiencia conociese y estableciese vínculos con mis personajes. Mi objetivo era presentar giros y desvíos interesantes, no solo una película hasta arriba de acción sobre el viento, acechándoles como un villano. 

¿Cómo exploraste esta idea?
Al principio, pensé en ir sobre seguro y solo entrevistarme con los protagonistas seleccionados. No obstante, me alegro mucho de no haberlo hecho. A veces incluso me arrepentí de no hacer una película de ficción, ya que habría sido mucho más fácil representar situaciones o dar ejercicios de actuación a mis personajes. Encontrar y filmar situaciones con gente que fuese capaz de demostrar la influencia del viento llevó su tiempo. Debía observarles cuidadosamente y aprender a notar pequeños cambios en su comportamiento debido al halny.

Justo cuando pensé que no sería capaz de rodar ese tipo de situación, ¡ahí estaba! Y eran muy típicos también: se ponían muy nerviosos e irritables entre ellos. El montaje de Hubert Pusek me ayudó mucho en esto, así pudimos condensar todos los arrebatos emocionales para que la audiencia pudiese observar y entender cómo afecta el viento a la gente.

Tu película presenta la relación entre las personas y la naturaleza de una manera más amplia. El Halny provoca que algunos enloquezcan o enfermen. Pero también presentas el personaje de un poeta conmovido profundamente por la belleza del bosque y la montaña.
Antes de empezar a rodar, hice una lluvia de ideas con el productor Maciek Kubicki y el director de fotografía Bartek Solik, a quien debía tener en cuenta en el film para presentar tantas perspectivas y actitudes respecto al viento como fuese posible. Por ejemplo, quería filmar a gente usando planeadores, que podían representar la belleza poética del viento, o a bomberos, que están en la primera línea al combatir los destrozos causados por el halny. En total tenía a 13 personas en mente, pero al final elegí a aquellas que eran lo suficientemente intensas para que la historia pudiese funcionar. También me agradó el hecho de que Staszek, Teresa and Ewa son misteriosos (no sabemos qué hacen o quiénes son) y el resto de la audiencia estaría interesada en aprender cómo se desarrollan sus historias. Tal despliegue de personajes también me dio una oportunidad para mostrar la región polaca de Podhale de una forma diferente. En mi película, Podhale está llena de barro y suciedad.

(Traducción del inglés por Mar Muñoz Lorente)

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