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ZÚRICH 2019

Juliana Fanjul • Directora de Silence radio

"Tienes que ir hacia lo profundo para encontrar la mirada única que te diferencia como autor"

por 

- Cineuropa ha hablado con Juliana Fanjul, directora de la película presentada en el Festival de Zúrich Silence radio, sobre la figura de la periodista mexicana Carmen Aristegui

Juliana Fanjul  • Directora de Silence radio
(© ZFF)

Cineuropa habla con Juliana Fanjul, directora mexicana afincada en Suiza desde hace varios años, sobre su segundo largometraje, Silence radio [+lee también:
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. Una película valiente que, a través de la figura de la periodista Carmen Aristegui, nos permite acercarnos a un país tan complejo como México. Fanjul nos habla de su cólera y de la profunda necesidad que sentía de hacer esta película, presentada en el Festival de Zúrich.

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Cineuropa: ¿Cómo te pusiste en contacto con Carmen Aristegui y cómo conseguiste ganarte su confianza?
Juliana Fanjul: Mi encuentro con Carmen tuvo lugar de una forma inesperada. Cuando llegué a México, les pregunté a todas las personas que trabajaron con ella en el pasado si podía contactarla. Como no obtuve respuesta, decidí escribirle una carta muy sincera. Le hablé de mi malestar, de mi frustración por no volver a escuchar su voz, y de por qué me parecía necesaria esta película. El encuentro se hizo poco a poco, en pequeños pasos. El viaje que hicimos juntas a Washington fue decisivo, tuvimos mucho tiempo para hablar y eso nos acercó. Sentí que dimos un paso adelante en ese viaje. Carmen puso límites que me parecieron comprensibles. Su vida íntima debía permanecer oculta, principalmente por motivos de seguridad. Me alentaron para que desvelara esa faceta íntima de su vida pero para mí la película iba en otro sentido. Esta sinceridad me ha ayudado mucho a ganarme su confianza.

Una voz en off, compuesta por palabras contundentes y poéticas, acompaña la película a intervalos regulares. ¿Cómo has construido e introducido este texto en la película?
La escritura de la voz en off se hizo al mismo tiempo que escribíamos la película, en la fase de montaje. Tuve la suerte de trabajar con una editora extraordinaria, Yaël Bitton, con la que ya trabajé en Muchachas [+lee también:
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. Al principio fue más complicado porque hubo que encontrar el tono. Tuve suerte porque yo tenía claro de dónde venía la necesidad de hacer esta película: estaba muy enfadada. No ha sido fácil encontrar sus palabras. Empecé por inspirarme en la literatura: George Orwell, pero también algunos libros de escritores y poetas mexicanos, como Denise Dresser, Octavio Paz —mi principal referente—, y el poeta Javier Sicilia. Una vez que encontré el tono, tuve que escribir y encontrar el contexto, un elemento muy necesario para los espectadores extranjeros. Pero también tenía el reto de no ser repetitiva para el espectador mexicano, que conoce mejor el tema y para el que Carmen es una celebridad indiscutible. Al final, decidí estructurar la película en tres actos. Aunque mi película fue motivada por la censura que padecieron Carmen y sus espectadores, también me interesaba mucho la historia de los 43 estudiantes secuestrados y desaparecidos. Esa historia me dejó atónita.

México es el protagonista de tus películas. ¿Se podría decir que la complejidad de este país inspira y alimenta tus trabajos, cuya proyección en festivales también te ayuda comprenderlo mejor?
Soy mexicana y he pasado los 30 primeros años de mi vida en México. Me han enseñado a amar ese país. Al igual que Carmen, soy nieta de refugiados españoles de la Guerra Civil, que me han enseñado que a ese país hay que amarlo y defenderlo porque nos ha acogido. Un país muy complejo que en la actualidad, como adulta y madre, me hace mal. A través de las películas, intento encontrar respuestas a preguntas complejas que afectan a México. Pero el tipo de cine que hago también plantea otras preguntas y eso es lo que me fascina y apasiona: aprender a conocerse mejor para transformarse. Vivo en Suiza desde hace ocho años, una distancia geográfica que me permite ver México a través de una lupa. Esta distancia hace posible mis películas. No haría las mismas películas si me hubiese quedado en México. El trabajo que hago con mi equipo es un psicoanálisis profundo para posicionarnos políticamente frente a la realidad que observamos. Hay que cuestionarse a uno mismo, hacer una reflexión profunda para encontrar esa mirada que nos diferencia como autores.

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(Traducción del francés)

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