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VENECIA 2020 Semana Internacional de la Crítica

Marat Sargsyan • Director de The Flood Won’t Come

"Cuando no hay información sobre la guerra, no hay guerra"

por 

- VENECIA 2020: Hemos hablado con Marat Sargsyan, el director de The Flood Won’t Come, en competición en la Semana Internacional de la Crítica... aunque hubiese jurado no hacerlo

Marat Sargsyan • Director de The Flood Won’t Come

Presentada en la Semana Internacional de la Crítica de este año, The Flood Won’t Come [+lee también:
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de Marat Sargsyan trata de responder a la principal pregunta: si hay una guerra y nadie está cerca para escucharla, ¿hay guerra?

Cineuropa: Al presentar el proyecto en el Meeting Point de Vilnius, mencionaste que “lo que sucede en la guerra no es tan importante. Lo que es importante es lo que vemos y escuchamos sobre ella.” ¿A qué te referías?
Marat Sargsyan: Nuestro total entendimiento sobre diferentes y lejanos acontecimientos, entre los que se incluyen las guerras que se luchan, ocurre gracias a la información que recibimos. Gracias a estas fuentes, creamos una imagen de ellas y, luego, de acuerdo con esta, creamos una opinión. Por lo tanto, cuando no hay información sobre la guerra, no hay guerra.

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Otra cosa: ¿qué tipo de información recibimos? La población rusa recibe cierto tipo de información sobre la guerra en Siria o Ucrania, la población turca y china obtienen otra versión de ella, también la europea, y la norcoreana no obtendrá ningún tipo de información. Nadie va a ir al lugar donde están sucediendo estos acontecimientos para descubrir lo que realmente está pasando. De esta forma, la información se vuelve más importante que los acontecimientos en sí mismos. Hoy en día, una gran parte de esta se recibe a través de YouTube y al mismo tiempo, todos los temas relacionados se pueden encontrar en un mismo sitio, aquí la gente lo ve todo. Si algo es aburrido, simplemente pasamos al siguiente vídeo. Necesitamos que sea interesante, sea una guerra o un panda que acaba de dar a luz. Imagino que vamos al grano donde lo que vemos o escuchamos se ha convertido en algo más importante para nosotros que lo que realmente está sucediendo. La calidad de nuestra agenda se ha convertido en lo más importante, por lo menos hasta que los acontecimientos empiezan a afectarnos físicamente.

Creo recordar que en la película las historias se recopilaron de diferentes guerras, que en realidad sucedieron de uno u otro modo.
He sufrido algunas historias, o más bien acontecimientos, durante mi adolescencia. Pero en nuestra película, las historias no significan nada por sí mismas, eran “correctas” para defender la idea principal. No tenía la intención de contar la historia en un documental narrativo largo.

Su principal protagonista tiene mucha experiencia, y sin embargo al final tenerla no sirve. Realmente no puede cambiar nada, solo observar.
Se ha convertido, en cierto sentido, en un impotente de la guerra. Entiende a la perfección que las decisiones las toman las personas que están por encima de la zona militar y que no pertenece a ese grupo. Hace mucho tiempo era él el que tomaba todas las decisiones, pero en aquella época no se producían guerras en su país. Ahora, está en manos de otros. Sin mirar toda la trama del protagonista, intenté evitar que se convirtiese en alguien con quien identificarse. Intenté crear esta barrera entre él y el público. Si la película hubiese sido su típico drama, habría perdido todo su sentido, ya que la audiencia se centraría demasiado en su estado psicológico. Nuestro hombre es más como un guía; no deja que la audiencia se identifique con él pero los guía. Es como la guerra: confusa de principio a fin, gastada y carente de sentido.

Hay muchas tomas de personas que mienten a otras, se esconden o que tienen la visión obstruida de alguna manera. ¿Por qué? ¿Para demostrar que esta no es precisamente la idea “oficial” de la guerra?
En la película se desarrolla una guerra, ¿o existe de verdad? ¿Dónde es esta guerra y quiénes son estos soldados? Y en serio, ¡qué está pasando aquí? Quería que la audiencia se plantease estas preguntas. En la película se puede presenciar la trama desde muchos puntos de vista: desde abajo, desde arriba, a través de ventanas sucias, a través de una visión térmica. Puede que mi respuesta no sea elocuente o clara, porque me parece que los directores de cine, cuando se convierten en directores de cine, deben prestar juramento, como los médicos. En lugar del Juramento hipocrático, el Juramento Lumière o Antonioni, en el que también se diga esta oración: “Juro no revelar públicamente la idea que he creado en la película, así como no quitarle el placer a la audiencia, que debe sentir la película a su manera.”

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(Traducción del inglés por Alba Barberá Hurtado)

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