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BLACK NIGHTS 2020 Competición

Mika Kaurismäki • Director de Gracious Night

"Hay coronavirus, pero también hay Corona Bar"

por 

- El director finlandés Mika Kaurismäki nos asegura que solo se bebieron los mejores vinos durante el rodaje de Gracious Night, proyectada en Tallin

Mika Kaurismäki • Director de Gracious Night
(© Kurt Krieger)

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, proyectada en el Festival Black Nights de Tallín, el director Mika Kaurismäki se reúne con el reparto de su película de 2008, Three Wise Men [+lee también:
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. La película muestra a tres hombres no tan sabios que se juntan durante la pandemia, refugiándose en su propio Corona Bar, situado en Helsinki. Antes de que termine la noche, sabrán más cosas sobre los demás de lo que habían imaginado. Afortunadamente, las bebidas corren por cuenta de la casa.

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Cineuropa: Parece que encontraste la forma de sacar partido al confinamiento. ¿Cómo empezó todo?
Mika Kaurismäki: Después de Three Wise Men, siempre hablamos de hacer otra película usando el mismo método, y empezamos a hacerla el año pasado. Íbamos a grabarla en Dubái y estos hombres finlandeses se iban a reunir en un bar a hablar de sus propias crisis personales. En marzo, pensábamos viajar allí y buscar localizaciones, pero llegó el confinamiento. El motor estaba al ralentí y los actores habían trabajado en sus personajes, así que decidimos adaptarla. Existe el coronavirus, pero también existe el Corona Bar. Parecía una buena combinación.

Fue un rodaje rápido, y todo fue improvisado. No hay guión escrito, y los personajes no conocen sus historias de fondo, ya que trabajé con cada actor por separado. Cuando la cámara estaba grabando, tenían que comprender lo que estaba sucediendo, como en la vida real: conoces a un extraño en un bar y, con el tiempo, conoces a más.

¿Te rebotaron algunas ideas primero? Algunas son bastante extremas.
Las debatimos y luego decidimos juntos. Las tomas serían muy largas, hasta de una hora de duración, y no se repetiría nada. Me propusieron ideas, y después tuve que pensar qué dirección tomar. De otro modo, todo se hubiera descontrolado. No es algo que pueda hacer cualquier actor, pero estos tipos son muy, muy buenos.  

Volver a la misma idea de una película de 2008 es algo muy peculiar, ¿qué te hizo tomar esa decisión?
Nos vemos con frecuencia y hablamos de cosas, como amigos y, a medida que te haces mayor, no hay papeles tan interesantes. Tenían que hacer algo donde pudieran crear un personaje. Hacer una película como esta puede ser muy terapéutico. No hay dinero y no hay guión, pero hay libertad. Bebimos vino de verdad, el mejor que teníamos en el bar. Pero yo no quería que estuvieran borrachos y hacer una película islandesa, donde todos están borrachos y se comportan como idiotas. No es sobre el alcohol, no es sobre la pandemia, es sobre sus problemas. Al principio, la película se llamaba Corona by Night. Me refería al bar, pero no quería asustar a los espectadores. A todos nos gusta John Cassavetes, esas películas improvisadas como Maridos o Rostros. Nos inspiramos en él.  

La acción de la película se basa en sus historias. Algunos niños van al bar a pedir cerveza, pero nada más.
Queríamos que las historias fuesen diferentes. Una vez que saben que uno de ellos es culpable de algo, cambia el humor. Mientras editaba, algo que me tomó bastante tiempo, no quería que el público se aburriese. Pero las personas pueden escuchar un diálogo de 20 minutos si es interesante y, hasta ahora, nadie se ha quejado. Aunque es cierto que no es apta para jóvenes que busquen explosiones y acción. Es como una obra de teatro, con la cortina roja que tenemos en el bar.

Cuando hicimos la película, nadie más estaba haciendo nada debido a las restricciones. Pero éramos un equipo muy pequeño que hacía una película casera. En realidad, yo quería que viniera más gente al bar, algunos personajes extraños, pero debido al COVID-19, no pude hacerlo. Los únicos que aparecen son esos niños actores.

Parecen muy cómodos entre sí. Después de tantos años, parece que no tuviste que trabajar en su química.
No es el tipo de película que tiene esos “solos de jazz” y donde puedes hacer lo que quieras, tienes que crear a partir de lo que el otro actor acaba de decir. Esa libertad no es absoluta, pero creo que este método funciona. Queríamos crear una atmósfera que pareciera real, auténtica. Para mí, fue como grabar un documental. Tuve que observar a esos tipos y reaccionar a lo que estaban haciendo con la cámara.

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(Traducción del inglés)

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