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IFFR 2021 Competición Tiger

Pascal Tagnati • Director de I Comete

"No hay prácticamente medias tintas en el modo de ser y de vivir en Córcega"

por 

- El francés habla de su insólito y logrado primer largometraje como director, en estreno mundial en la competición Tiger del 49° IFFR

Pascal Tagnati  • Director de I Comete

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, de Pascal Tagnati, es el primer largometraje como director del actor francés. Se trata de una película coral, atmosférica e impresionista sobre las múltiples facetas de un pequeño pueblo de Córcega bajo el sol estival, que se ha estrenado en la sección Tiger del 49º Festival de Róterdam.  

Cineuropa: ¿Cómo surgió la idea de grabar I Comete?
Pascal Tagnati: Primero, del deseo de seguir trabajando en Córcega y de contar cosas que yo conozco y que me emocionan puesto que vivo allí. Después, quería reírme de lo cotidiano, poder modificarlo, hacerlo político en algunos aspectos, dañarlo. El pueblo en verano es un entorno increíble para observar y comprender a esta microsociedad que es la sociedad corsa contemporánea. Es como un laboratorio. En invierno, los pueblos están vacíos y en verano, todo el mundo regresa de la ciudad, del continente, del extranjero y se encuentran como si nunca se hubieran ido. Hay momentos de conversaciones, y los vínculos entre las personas se perciben desde lejos porque algunos son más cercanos que otros. Este microcosmos concentrado en pocos meses es fascinante y un interesante material de trabajo.

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La película es muy coral. ¿Cómo conseguiste preservar la premisa de libertad narrativa mientras profundizabas sobre la marcha en los vínculos, los objetivos y las dinámicas de lo que a primera vista parece un paréntesis encantado?
No hay medias tintas en la forma de ser y de vivir en Córcega. Por un lado, las personas sienten cierto pudor a la hora de plantear los problemas aunque todo el mundo esté al corriente y, por otro, existe una cara mucho más violenta y directa. Pero estas cosas son una parte importante de la vida cotidiana: las personas saben muy bien quién es quién, de dónde vienen y las tonterías que han hecho. Hay cosas que no se dicen pero están presentes, y lo más importante es ver cómo avanzamos juntos con eso. Mi única intención era plantear y hacer escuchar estos pequeños retos de la vida cotidiana, pero nada más porque no es necesario. Los personajes no están ahí para explicar a los demás lo que sucedió antes. Cada vez que se presente un problema, ellos no van a volver al origen para explicárnoslo. Es como una familia que se reúne en la mesa en Nochebuena, que tiene un montón de conflictos y de cosas no dichas, y todo el mundo sigue adelante, pero a veces eso sale, alguien hace un comentario, pero avanzan y siguen adelante hasta el comentario positivo, por supuesto… Mi papel era mostrar que no es todo color de rosa, que no es “Vacaciones en Córcega”. La única dificultad era no hacer demasiado, ya que hay suficiente tensión. Es cuestión de dosificar.

La gran escena de la abuela Lucienne con su nieto François-Régis inclina la película hacia una dimensión más intelectual, más política.
Ese personaje simboliza el pasado, esa época donde Córcega partía hacia las colonias. Como ella era profesora, transmite un grado de reflexión que está humanamente politizado. Eso también muestra la relación entre ella, el pasado y su nieto, que es la herencia de ese pasado. Ella ofrece un fuera de cámara bastante vertiginoso y, desde el punto de vista artístico, nos sitúa en un lugar más estructurado, donde el vocabulario de la película cambia un poco, ya que nos centramos menos en el aspecto documental. Eso aporta otra riqueza y variedad, aunque a algunos quizás les parezca un poco radical.

¿Por qué elegiste al adoptado François-Régis como eje de la miríada de personajes de la película?  
Como en un campo de fútbol, él tiene la oportunidad, en un momento dado, de recuperarse, de tomarse su tiempo, de dar lugar a los demás y de redistribuir detrás. Es un personaje central para poder organizar lo que ocurre en torno a él. Pero yo no quería convertirlo en el personaje principal, que acaba siendo el tema principal de la película. Es el único personaje negro, por lo que destaca entre todos los aldeanos blancos y no había necesidad de añadir más. Es lo que suele ocurrir en los pueblos de Córcega donde hubo un pasado común entre Córcega y África. Pero yo tampoco quería que el personaje fuese demasiado anecdótico, ya que él lleva en sí mismo la cuestión de la herencia: él encarna a la vez el pasado, el presente y el futuro, ya que forma parte de la gran familia que dirige el pueblo.

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(Traducción del francés)

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