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IFFR 2021 Competición Tiger

Tim Leyendekker • Director de Feast

"La película no es un documental ficcionalizado, ni tampoco una narración de lo que pasó de verdad; es un conjunto de propuestas"

por 

- El director holandés trata el caso del VIH de Groninga, en el que tres hombres inyectaron a otros con sangre infectada durante fiestas sexuales

Tim Leyendekker • Director de Feast
(© Frank Hanswijk)

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entrevista: Tim Leyendekker
ficha de la película
]
, de Tim Leyendekker, que se ha proyectado recientemente en la competición Tiger del IFFR, cuenta una historia en siete viñetas, cada una grabada por un director de fotografía distinto, que muestra un acontecimiento problemático desde una perspectiva diferente.

Cineuropa: De haber querido contar esta historia siguiendo una narrativa clásica, no hubiera habido lugar para tomas diferentes al respecto. ¿Fue por eso que la dividiste?
Tim Leyendekker: Está relacionado con mi forma de trabajar, de pensar y de funcionar. Cuando la historia llegó a la prensa, fue un caso muy importante en Holanda, pero también estaba muy claro: tú sabías quiénes eran los chicos malos. Yo lo entiendo, y también pensaba así al principio pero, ¿no nos estamos perdiendo algo si pensamos de esa forma? Los primeros titulares gritaban: “¡Monstruos del VIH!” Después nos enteramos de que estas personas tenían trabajo y familia, así que la historia no trataba sólo del caso, sino también de la forma en que fue recibido y tratado. Ese concepto de “monstruo” es deshumanizante y yo era consciente de que, si no defendía a las víctimas, algunas personas podrían pensar que defendía a los responsables, pero no es el caso. Yo sólo quería observar y ver qué encontraba.

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Algunas historias son bastante sorprendentes, como la de la chica del laboratorio que habla de virus. Es muy amable pero lo que dice es inquietante: que infectar a alguien podría verse como un símbolo de unión.
Cronenberg dijo que, a veces, deberíamos ver las cosas desde el punto de vista del virus. Eso es lo que ella hace, debido a su profesión. No es el virus lo que es malo, sino nuestra interpretación. Todo ese discurso de que puede ser un “regalo”, también se usa en las “fiestas a pelo” (relaciones sexuales sin condón, principalmente sexo anal entre hombres). Hay personas que contagian a otras, y ya no tienen que preocuparse por ello nunca más, pero es algo voluntario. En este caso, las personas fueron drogadas e inyectadas. No fue durante el acto sexual, aunque quizás sí fue sexual para ellos (algo que, para mí, es difícil de identificar). A veces, me sentía paralizado durante la grabación de la película, así que intenté conectarla con El Banquete, de Platón: siete monólogos sobre el significado de la belleza, la verdad y el amor. Quería contrastarlo con todas esas cosas horribles que pasaron, pero sería muy polémico decir que lo que ellos hicieron fue “liberarse a sí mismos”.   

¿Las escenas que parecen un reportaje están basadas en el material real? ¿Conseguiste esas transcripciones?
En la secuencia de apertura, cuando una mujer pone varios objetos sobre la mesa, algunos pertenecen al caso y hubo una rueda de prensa similar. Pero otros no estaban, como el CD de George Michael o una bolsa de patatas fritas [risas]. Son tonterías, pero yo tenía muchas ganas de entrar y salir: ¿qué es una evidencia real y qué es una percepción? Esa es una de las razones por las que quería hacer una obra de ficción. Feast no es un documental ficcionalizado, ni tampoco un relato de lo que realmente ocurrió. Es un conjunto de propuestas.

Ver esos cuerpos quietos, tumbados allí, te hace darte cuenta de lo vulnerables que son. Y de lo solos que deben estar mientras se enfrentan a algo así.
A través de las entrevistas y demás, queda claro que las personas que los drogaron tuvieron que ir a trabajar al día siguiente. A algunos los llevaron de vuelta a casa, si encontraron las llaves en los bolsillos, pero otros se levantaron en una playa, en una toalla. Decidimos que sería más interesante intercalar esas escenas a lo largo de la película, como un recordatorio constante de que había personas afectadas por esto.

Creo que no hubo mucho apoyo hacia las víctimas. Es la típica historia: la chica con la falda muy corta que sale por la noche, así que algunos dirán que ella “lo estaba pidiendo”. ¿Has visto Podría destruirte? Es una serie muy potente sobre todos los aspectos relacionados con el abuso sexual, y es muy actual, muy 2020. ¡Pero hace unos años hubiera parecido ciencia ficción social! Espero que hayamos evolucionado, pero falta mucha sutileza en esas conversaciones y yo quería abordarlo: hay cosas que no puedes incluir en fragmentos de sonido. Hablé con un amigo sobre esa idea de deshumanizar a las personas y me dijo: “¡Te van a cancelar!” Así que me alegro de no haber sido cancelado todavía.

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(Traducción del inglés)

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