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CANNES 2022 Un Certain Regard

Alexandru Belc • Director de Metronom

"Creo firmemente en que el cine tiene el poder de cambiar las cosas"

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- CANNES 2022: El director rumano habla sobre la libertad, la música y las dificultades de hacer una película de época en su país

Alexandru Belc • Director de Metronom
(© Ionuț Rusu)

Tras dirigir un documental, Cinema, mon amour [+lee también:
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, un drama de época que compite en la sección Un Certain Regard de la 75ª edición del Festival de Cannes. He aquí lo que tiene que decir el director acerca del comunismo, el poder de la música y, cómo no, el poder del cine.

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Cineuropa: Metronom es el fruto de un trabajo de investigación que más bien parecía destinado a convertirse en un documental. ¿Cómo terminaste convirtiéndolo en una película de ficción? Y lo que es más importante, ¿precisamente cuánta ficción hay en Metronom?
Alexandru Belc: Así es. Metronom salió de una investigación pensada en una película documental. Siempre he creído que el formato y el género de un trabajo lo determina la historia que quieres contar. Primero surgen las ideas y a continuación, el formato. Yo quería hacer una película sobre la Rumanía de los años 70, sobre los jóvenes, sobre la generación que buscaba la libertad en un sitio donde no la iba a encontrar. La mejor opción para hacerlo parecía ser una película de ficción. Sin embargo para mí fue todo un reto porque tuve que convertir los testimonios de otras personas en una historia original y coherente, con personajes definidos y añadiendo carga emotiva y tensión a una historia sencilla. Metronom es pura ficción construida con elementos procedentes de un contexto histórico muy preciso, una historia de amor íntima entre dos adolescentes.

Hablando de adolescentes, ¿qué opina de los jóvenes rumanos de hoy en día, que tan poco saben sobre el comunismo? ¿De qué manera espera que Metronom los ponga a prueba?
Para los jóvenes, el comunismo es tan solo un concepto que aprenden en el colegio o del que oyen hablar en casa a sus familiares. Si consigues convertir ese concepto en hechos, es decir, si eres capaz de montar toda una historia universal alrededor de él, una historia en la que se podrían ver identificados, y la enmarcas en un período histórico, creo que puedes conseguir un trabajo que reciban bien. Es importante que la película los ponga a prueba, que los motive, que se identifiquen con los personajes y que quieran aprender más sobre esa época. Hoy en día, la banda sonora de una película es un medio de comunicación muy potente con los jóvenes. La música describe una época, da las pinceladas finales al cuadro de aquella época y, lo que es más importante, hace que la historia se vuelva universal porque crea un puente con las generaciones jóvenes.

¿Qué opinión te merece que el cine rumano esté menos abierto a exorcizar en el cine la era comunista en comparación con las industrias cinematográficas de otros antiguos países comunistas?
Creo que hay un miedo a rodar “otra película sobre el comunismo”. Yo mismo lo tuve y creo que otros directores también lo han tenido. Es muy difícil rodar una película de época, especialmente con las limitaciones de presupuesto de los rodajes en Rumanía. Necesitas encontrar financiación de fuera, pero entonces te preguntas si tiene sentido llevar una historia comunista a un productor extranjero que, una de dos, o ha visto muchas iguales o quiere ver muchas más. Es arriesgado.

Las películas sobre el comunismo pueden ser muy lúgubres (como Quod Erat Demonstrandum [+lee también:
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) o muy coloridas (como That Trip We Took with Dad [+lee también:
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). Siendo estos los extremos, ¿dónde pondrías Metronom?
Mi intención no era hacer una película sobre el comunismo sino contar una historia que tenga lugar en aquellos tiempos y que no pueda funcionar fuera de aquel período, por mucho que tenga una cierta universalidad. Utilicé la década de los 70 como telón de fondo de la historia, sin ninguna intención de dar peso al momento histórico. Preferí centrar la atención en los personajes, en cómo se relacionan y en las sutilezas de la historia. He contado la historia de aquellos tiempos a través de la música, de la ropa, de los colores y, especialmente, a través de los personajes. Los personajes son quienes hablan del comunismo, son personajes de aquella época, totalmente definidos por él, así como por el contexto social y político.

Hace unos años dirigiste Cinema, mon amour, un documental sobre el deplorable estado de los teatros en Rumanía. ¿Crees que el cine tiene el poder de generar el cambio?
Creo firmemente que el cine tiene un gran poder de cambio. Los documentales que he visto han tenido unos resultados palpables, han generado un cambio real y visible. Cuando escribí el guion de Metronom, sentí una profunda responsabilidad con la historia y especialmente con el cine. Pensé en la necesidad de salvaguardar el pasado. Quería mantener una cierta distancia a la hora de acercarme a la historia de aquellos adolescentes de los años 70, hambrientos de libertad e influidos por la música, la cultura y el movimiento hippy de Occidente, y también por el Metronom de Cornel Chiriac, el presentador de Radio Free Europe.

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(Traducción del inglés por Marcos Randulfe)

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