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CINÉMA DU RÉEL 2017

Pagani: la Madre Naturaleza y la Virgen María

por 

- Elisa Flaminia Inno firma un primer largometraje sorprendente sobre la supervivencia de unos rituales del sur de Italia que mezclan el paganismo y el cristianismo

Pagani: la Madre Naturaleza y la Virgen María

En un barrio decrépito de una pequeña localidad de la periferia de Pompeya, se acerca la primavera y un hombre atareado se prepara para una misión de lo más extraño. Sus vecinos vienen a echarle una mano para montar un Cristo en la cruz e improvisar una especie de pequeño templo en un taller simple y muy modesto cuyos muros se decorarán para la ocasión y en cuyo interior se acumularán figuras religiosas cristianas y ofrendas provenientes de la naturaleza, como alcachofas, pan, naranjas, huevos, melones etc. Este lugar de culto no oficial es el Tosello y constituye el hilo conductor de la insólita Pagani (en realidad, el nombre de la ciudad en donde transcurre la acción), dirigida por la italiana Elisa Flaminia Inno y descubierta en el estreno internacional en la competición de óperas primas del 39º festival Cinéma du Réel.

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La cámara nos sumerge en el corazón de estos rituales herederos de los cultos antiguos a la Madre Naturaleza, la fertilidad y el renacimiento con motivo del equinoccio de primavera como de los misterios de Eleusis. La directora, así, muestra hasta qué punto se han aglomerado, en un sincretismo de lo más popular, a las manifestaciones cristianas en general y, en particular, a la devoción por la virgen María, objeto de un culto más clásico en Semana Santa. Para todo ello, la película da la espalda a todo acercamiento didáctico y no concede explicación alguna; al contrario, es total la inmersión en la pasión enigmática y fascinante del acontecimiento, que hace vibrar, literalmente, a toda una comunidad al ritmo de unos tambores y melopeyas en honor de Nuestra Señora de las Gallinas.

Pagani se remonta 30 días antes del gran momento en que la procesión que llevará la estatua de la Virgen hasta el pequeño callejón en que se resguarda el Tosello y nos cuenta los pasos de Alfonso del Forno, responsable de levantar el pequeño santuario: un papel que le viene de familia ("antes de morir, mi primo Franco me dio las llaves… Me dijo que tenía que seguir con esto… Si no…"). Durante los preparativos, otros rituales tienen lugar en la ciudad; en especial, "la muerte del carnaval": diez días antes de la Pascua, cuando una procesión pasea un maniquí de madera por las calles acompañada de una fanfarria, cánticos y personajes estremecedores, los "femminielli": hombres disfrazados de mujeres que, por la noche y en secreto en una casa, representan un parto en el que viene al mundo la estatuilla de un bebé negro con un pene desmesurado. Se trata de ritos organizados minuciosamente que están acompañados de alegría, fuegos artificiales, danzas y rezos cantados (por Biagio De Prisco) hasta los desfiles bajo el confeti y el culmen del día de la fiesta. El culto se encuentra profundamente anclado en la sociedad local y la directora consigue restituir su increíble pasión situando al espectador en la posición de practicante, a riesgo, en ocasiones, de perderlo un poco en el sentido que se dan a los diferentes símbolos que pautan las celebraciones, sin que por ello se venga abajo el conjunto. 

Pagani es una producción de Parallelo 41 con el apoyo del MiBACT. Su distribuidora en Italia será Institut Luce Cinecittà.

(Traducción del francés)

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