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PELÍCULAS Francia

De toutes mes forces: entre dos mundos

por 

- Chad Chenouga firma una cinta verosímil y conmovedora sobre el viaje iniciático de un joven que es ingresado en un centro de acogida, protagonizada por el primerizo Khaled Alouach

De toutes mes forces: entre dos mundos
Khaled Alouach y Jisca Kalvanda en De toutes mes forces

La vida de Nassim, estudiante de 16 años que vive en una zona pudiente de París, se desmorona de manera repentina cuando encuentra a su madre muerta en su pequeño apartamento al volver de un fin de semana en el campo con sus amigos. Este drama, que sin embargo no es del todo una sorpresa, pues la mujer se drogaba continuamente, hasta el punto de no distinguir los días, marca el fin de una relación de estrecha dependencia en una familia monoparental en la que el único hijo cargaba con todo el peso de ayudar a su madre, intentando al mismo tiempo vivir su vida de adolescente, hasta el punto de no responder a la última llamada telefónica de ella. 

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Nassim (Khaled Alouach, toda una revelación) se queda solo, con un sentimiento de culpa y con las últimas palabras de su madre grabadas en su buzón de voz. Así es como empieza la nueva película de Chad Chenouga, De toutes mes forces [+lee también:
tráiler
ficha del filme
]
, estrenada hoy por Ad Vitam en las salas francesas, un regreso muy logrado a la gran pantalla por parte del cineasta, que debutó en Locarno 2001 con 17 rue Bleue y que en esta ocasión ha adaptado (junto con Christine Paillard) su propia obra de teatro, que a su vez está inspirada en su trayectoria personal. Un aspecto autobiográfico que dota al film de un carácter conmovedor y auténtico, sin caer por ello en ningún momento en el melodrama, tejiendo el retrato de un joven en busca de una identidad en la sociedad. Porque Nassim, rechazado por la familia de su madre, es ingresado en un centro de acogida de los servicios sociales en los suburbios parisinos, un mundo cuyas tensiones y hostilidades va descubriendo el joven, un mundo al que inicialmente se niega a pertenecer (“no tengo nada que ver con los demás”), mintiendo en el colegio sobre su suerte y fingiendo vivir con su tío.

Entonces comienza una complicada doble vida, alimentada por el miedo de ser desenmascarado, y se va dibujando un futuro ensombrecido por la amenaza de cambiar de instituto al final del curso. Una vida entre dos mundos en la que Nassim, atormentado por el recuerdo de su madre, irá abriéndose poco a poco a los otros jóvenes del centro (interpretados por Laurent Xu, Daouda Keita, Aboudou Sacko y Jisca Kalvanda), a su energía y a sus traumas secretos (registrados en expedientes inaccesibles: “es como un tatuaje, va contigo a todas partes”). Un viaje iniciático en el que Nassim tratará de superar la soledad y la amargura ante un destino cruel con el apoyo de la bondadosa directora del centro (Yolande Moreau), y en el que descubrirá el amor en diferentes vertientes. 

Film emotivo y sincero, De toutes mes forces logra captar la realidad sin caricaturizarla ni fingir una mirada documental, con una sutil impronta ficcional que contribuye a dar sustancia a las problemáticas sociales abordadas y que es testimonio de la valía del realizador y su reparto. 

Producida por Miléna Poylo y Gilles Sacuto para TS Productions, De toutes mes forces es vendida internacionalmente por Films Distribution.

(Traducción del francés)

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