email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

BÉRGAMO 2018

Crítica: Mobile Homes

por 

- Protagoniza lo nuevo de Vladimir de Fontenay una joven que vaga por las calles de la frontera entre Canadá y Estados Unidos en busca de una vida digna para su hijo

Crítica: Mobile Homes
Frank Oulton e Imogen Poots en Mobile Homes

"Del país en que el 20% de las casas son móviles, porque somos así” se presentó años ha Brooke Mosteller, Miss Carolina del Sur, desatando un putiferio en el concurso de Miss América. En efecto, 20 millones de norteamericanos viven en caravanas: ciudadanos hacinados en estructuras prefabricadas con todas las comodidades para gente que no puede permitirse una casa de verdad. La idea debe de haber fascinado a Vladimir de Fontenay, director francés diplomado por la Tisch School of the Arts de Nueva York (la misma de Scorsese, Spike Lee y Oliver Stone) que ya dedicó a las viviendas sobre ruedas un cortometraje en 2013, desarrollado ahora en el largo Mobile Homes [+lee también:
tráiler
ficha del filme
]
, seleccionado en la Quincena de los Realizadores de Cannes en 2017 y presentado ahora a concurso en el Bergamo Film Meeting, a poco de su estreno en Francia, el próximo 4 de abril, de la mano de Nour Films.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

“¿Dirección?” pregunta una asistente social a la protagonista, Ali (la actriz británica Imogen Poots). “No tenemos casa por el momento”, responde en la primera escena de la película. Cuando el hijo de ocho años llamado Bone (Frank Oulton), cansado de esperar, se escapa por un paisaje nevado (la cinta se rodó en los alrededores de las cataratas del Niágara), se justifica con una contradicción en toda regla: “Él sabe cómo volver a casa”. Ali es una loser en una América todavía obamiana, una joven mujer que vaga por las calles limítrofes entre Canadá y Estados Unidos en busca de un techo y de una vida digna para su hijo. Su última pareja, Evan (Callum Turner), no es, sin embargo, el perfecto compañero de fatigas, y Bone, además de saber “volver a casa”, ha aprendido a desayunar en los diner y marcharse sin pagar, cometer pequeños hurtos, traficar con cocaína y ocuparse de los gallos de peleas clandestinos. El sueño americano de esta familia es simple: conseguir el dinero suficiente para permitirse una casa y construir un futuro, aunque para ello haya que traicionar al hombre que los acogió con benevolencia (Callum Keith Rennie) en un mobile home.

La cinta de Vladimir de Fontenay se coloca en la estela de American Honey [+lee también:
crítica
tráiler
Q&A: Andrea Arnold
ficha del filme
]
, de Andrea Arnold, y la excelente The Florida Project, de Sean Baker, pero no llega a ser cinematográficamente brillante como la primera ni empática como la segunda; tiene, más bien, la dureza de The Other Side [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Roberto Minervini
ficha del filme
]
, de Roberto Minervini, pero sin la autenticidad y la verosimilitud de que ésta hacía gala. Como en las películas citadas, Mobile Homes quiere mostrar “el otro lado” de los Estados Unidos: ese territorio oscuro e inexplorado en que viven individuos al margen de la sociedad y sobreviven como pueden olvidados por las instituciones. La imagen de aquel enorme remolque que transporta sobre ruedas su casa, con la diminuta figura de Ali al volante y el pequeño Bone a su lado, permanece en la memoria del espectador: expresa la idea de la vida al filo de la navaja y da un vuelco al concepto de “echar raíces”, gracias también a las interpretaciones de Imogen Poots y del pequeño Oulton.

Mobile Homes era un proyecto seleccionado en el MIA|Cinema Co-production Market 2015. Acabó siendo producido por Frédéric de Goldschmidt para Madeleine Films, con Eric Dupont de Incognito Films y Mike MacMillan de la canadiense Lithium Studios Productions.

(Traducción del italiano)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.