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KARLOVY VARY 2018 East of the West

Crítica: 53 Wars

por 

- KARLOVY VARY 2018: Ewa Bukowska ha creado un film que retrata a las víctimas del síndrome de estrés postraumático, a menudo olvidadas

Crítica: 53 Wars
Magdalena Popławska y Michał Żurawski en 53 Wars

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, que habla sobre el síndrome de estrés postraumático que sufren los que quedan atrás de las personas que se exponen a situaciones peligrosas, es una obra lograda y con frecuencia cruda de la realizadora debutante Ewa Bukowska, y se ha estrenado internacionalmente en la competición East of the West de Karlovy Vary. Basada en la novela autobiográfica de la escritora polaca Grażyna Jagielska53 Wars aborda desde un enfoque impresionista cómo la guerra no solo afecta a los que están en la línea de fuego.

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Witek (Michał Żurawski) es un corresponsal de guerra que deja su hogar constantemente para sumergirse en un nuevo y sangriento conflicto. En su casa se queda su esposa Anna (Magdalena Popławska), que intenta mantener una vida mínimamente normal mientras espera en el piso, siempre al borde del horror, temiendo que la siguiente llamada traerá noticias de algún suceso terrible que haya afectado a su marido. A medida que pasa el tiempo, el estado mental de Anna va haciéndose más frágil, pues pasa el tiempo escuchando informes del conflicto en los medios, esperando todo el rato que el nombre de Witek se mencione entre las bajas. El mundo comienza a derrumbarse cuando la imaginación de Anna empieza a filtrarse al mundo real.

Bukowska flirtea con motivos de terror en la cinta, pues Anna siempre está encerrada en el ambiente claustrofóbico de su piso, inundado de oscuras sombras.  El apartamento se convierte en un espacio imaginario en el que la realidad se altera, y Anna empieza a fantasear con lo que le puede suceder a su marido; las paredes que separan la fantasía de la realidad empiezan a caer. Hay algo que recuerda al descenso de Catherine Deneuve a la locura en Repulsión, de Polanski. Hasta los saltos temporales del film, que ilustran el mucho tiempo que Anna lleva viviendo al borde del colapso, establecen un ambiente dislocado y agobiante.

Sin embargo, a pesar de su visión en staccato de la paranoia y la fragilidad mental, la película también habla de cómo Witek ha abandonado a su familia. Él vuelve a casa sin aliento, con historias de señores de la guerra y atrocidades, y ello da una medida de su nobleza —la necesidad de contar estas historias al mundo—, pero también de su arrogancia y su adicción al peligro.

No obstante, hay momentos en los que el film se pasa de la raya. El hecho de que la creciente locura de Anna no se perciba por lo general y no sea abordada por el resto de su familia roza con lo implausible (aunque enfatiza la propia ceguera voluntaria de Witek hacia la situación de su hogar). Los últimos diez minutos también proporcionan un cambio de lugar y narrativa que parece algo extraño y fuera de lugar.

Las interpretaciones son sólidas: Popławska es convincente en su locura sin caer en el melodrama y lo histriónico, mientras que Żurawski establece un marcado contraste entre la calma y el conflicto interno. En general, la cinta es un debut firme y sorprendente que despertará interés en el circuito de festivales y más allá de él.

53 Wars fue producida por Munk Studio - Polish Filmmakers Association, y coproducida por Canal+ PolandChimney Poland y Wojciech Kabarowski Digital Movies.

(Traducción del inglés)

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