email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

VENECIA 2018 Semana Internacional de la Crítica

Crítica: Tumbbad

por 

- VENECIA 2018: El primer film indio (coproducido por Suecia) en inaugurar la SIC es una película de aventuras que sacrifica su alma para lograr una plasticidad hollywoodiense

Crítica: Tumbbad
Sohum Shah en Tumbbad

Tumbbad [+lee también:
tráiler
entrevista: Rahi Anil Barve
ficha del filme
]
, de Rahi Anil Barve y Adesh Prasad, el primer film indio (en coproducción con Suecia) de la historia en inaugurar la Semana Internacional de la Crítica de Venecia, en sesión especial, tiene todos los ingredientes del cine de aventuras familiar y de éxito: el formato de cuento, un legendario tesoro, una maldición que se transmite de padre en hijo, un lugar monumental e inquietante (el castillo de Tumbbad), monstruos repugnantes, escurridizos y con garras, desde el desván hasta el sótano, terroríficos túneles y galerías, escenas de lucha...

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Este largo visualmente pródigo, detrás del cual se percibe un trabajo de producción y posproducción de calidad hollywoodiense (por ejemplo, los espeluznantes decorados quedan realzados por el trabajo sonoro, lleno de ruidos húmedos y sonidos estridentes), recuerda además a una multitud de ilustres producciones estadounidenses: Juego de tronos por el ambiente feudal (la primera y lograda escena, que aporta un importante elemento contextual sobre la posición subordinada de la mujer en el universo del relato, recordaría casi a El cuento de la criada), la saga Indiana Jones cada vez que recorremos el camino repleto de trampas hacia lo que la mansión oculta... Todos los ingredientes están ahí, amontonados, pero sin contribuciones novedosas, y la conjunción de motivos cultos, cohesionada por la fotografía, que también se adhiere (demasiado) impecablemente a los estándares hollywoodienses, no se ve correspondida por un buen guion que mantenga el interés del espectador y le brindara algunas sorpresas. Es cierto que el núcleo de la trama (anunciado al principio mediante una voz en off) es una maldición cíclica, pero en cada excursión hasta el demonio de Tumbbad, el relato se hace más repetitivo. Y la "moraleja" de la historia (que en suma se reduce a que la avaricia no trae nada bueno) no solo es poco original, sino que no es el resultado de una demostración: está presente de idéntica forma al principio y al final.

Sí que se llega a esbozar un verdadero e interesante eje sobre el que el film podría haberse desarrollado, pero de forma incompleta: en efecto, hay en Tumbbad un intento de presentar, en paralelo al relato de la maldición, la historia de la India, pero se trata de una tentativa incompleta y bastante torpe, al igual que el esbozo de alegato sobre la sociedad patriarcal y la posición de las mujeres; una pena, pues el film contiene todos los elementos necesarios. En definitiva, lamentamos que el anclaje indio del film, que podría haber constituido su interés específico, se pierda en la confusión de senderos ya recorridos al otro lado del Atlántico (y lo poco que vemos de la India, el domicilio del héroe, se corresponde con una imagen que ya conocemos) y en la voluntad de hacer un film para el gran público internacional, por muy meticulosa que sea la producción y por muy espectacular que sea el film visualmente.

Tumbbad es una producción de la compañía india Colour Yellow Films, junto con las suecas Filmgate Films y Film i Vast. Las ventas internacionales están a cargo de Eros International.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del francés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy