email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

SAN SEBASTIÁN 2018 Zabaltegi-Tabakalera

Crítica: Belmonte

por 

- SAN SEBASTIÁN 2018: El director uruguayo afincado en España Federico Veiroj estrena su nueva comedia sobre el temor adulto al paso del tiempo

Crítica: Belmonte
Gonzalo Delgado en Belmonte

La competición Zabaltegi-Tabakalera del Festival de San Sebastián acogió el estreno europeo del cuarto largometraje de Federico VeirojBelmonte [+lee también:
tráiler
ficha de la película
]
. La nueva comedia familiar del director uruguayo afincado en España, que se presentó a nivel mundial en la sección Contemporary World Cinema del Festival de Toronto, narra el caótico día a día de un artista separado que encuentra su estabilidad emocional en compañía de su hija pequeña. Gonzalo Delgado (actor conocido por su rol secundario en Severina, y en la anterior película de Veiroj El apóstata [+lee también:
crítica
tráiler
ficha de la película
]
) es el encargado de dar vida al protagonista de este relato encantador sobre el miedo adulto al paso del tiempo. 

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)
series serie

Se acerca la fecha de la inauguración de la retrospectiva sobre la obra de Javier Belmonte en el Museo de Artes Visuales de Montevideo. Sin embargo, la mente de este pintor de fama internacional está a años luz de sus quehaceres artísticos. Belmonte sólo puede pensar en el cambio de dirección que tomará su vida cuando nazca el primer hijo de su ex mujer Jeanne (Jeannette Sauksteliskis) con su actual pareja. Algo parecido le ocurre a la pequeña Celeste (Olivia Molinaro Eijo). La hija que comparten Belmonte y Jeanne parece feliz inmersa en su precoz romance platónico con un compañero de clase, hasta que, de repente, en plena noche, como si se tratara de una pesadilla, la niña proyectará el significado y las consecuencias de compartir su madre con un hermanastro.

Ambos personajes sufren y resuelven las mismas inseguridades desarrollando una relación de mayor dependencia hacia otro ser querido. Belmonte se refugia en su hija, mientras que ésta se aferra todavía más a su madre embarazada de su futuro hermanastro. La película es un recopilatorio de sus irrepetibles instantes compartidos, que espera causar una sensación agridulce al espectador. El cineasta potencia, a propósito, la honesta dulzura que desprenden el padre y la hija cuando están juntos, así como su imposibilidad de disfrutar de la mutua compañía por culpa del pánico a un futuro cada vez más desconcertante.

Belmonte propone una definición del miedo al cambio como un proceso natural que el ser humano experimenta constantemente a lo largo de su vida. Federico Veiroj alterna el devenir de este proceso natural con una serie de secuencias oníricas que evocan el estilo surrealista de su kafkiana El apóstata. La representación del mundo de los sueños en la ficción abre camino al humor sin destruir el tono realista de la que es, sin duda, su película más existencialista. 

Belmonte ha sido producida por las uruguayas Cinekdoque y Nadador Cine, con coproducción de la mexicana Corazón Films y la española Ferdydurke. La mexicana Meikincine Entertainment la vende a nivel mundial.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy