email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

TORONTO 2018 Discovery

Crítica: Saf

por 

- TORONTO 2018: En su segundo largo, el turco Ali Vatansever observa cómo la urbanización agresiva transforma su ciudad y su país a través de los ojos de un hombre sencillo pero perdido

Crítica: Saf
Saadet Işıl Aksoy y Erol Afşin en Saf

Nacido y criado en Estambul, Ali Vatansever es un fotógrafo y cineasta urbano. En el 2008, cofundó la innovadora productora Terminal Film, y cuatro años más tarde, dirigió su primer largo, la comedia dramática One Day or Another, que fue premiada en diversas muestras internacionales. Su segundo largo, Saf [+lee también:
tráiler
entrevista: Ali Vatansever
ficha del filme
]
, se prestrenó mundialmente en la sección Discovery del 43er Festival Internacional de Cine de Toronto.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)
LIM Internal

El distrito de Fikirtepe, en el lado anatolio de Estambul, está experimentando una transformación urbana a gran escala. El barrio, que antiguamente estaba lleno de okupas, se está reconstruyendo por completo a medida que se levantan nuevas casas y edificios comerciales. El veinteañero Kamil (Erol Afşin) vive allí con su esposa, Remziye (Saadet Işıl Aksoy). Él lleva mucho tiempo en el paro, mientras que ella es trabajadora doméstica en la casa de una familia rica. Tienen problemas para salir adelante, y se enfrentan a la posibilidad de perder su hogar. El barrio pobre en el que viven también acoge a refugiados sirios, que afrontan sus propios obstáculos, pues la urbanización desenfrenada está destruyendo los edificios en los que se alojan.

Obligado por la insoportable presión financiera, y en contra de sus principios, Kamil comienza a trabajar en secreto como operador de niveladora en una de las obras que están destruyendo su tierra. Lo peor de todo es que acepta recibir un salario más bajo, de un nivel reservado normalmente a los refugiados sirios, robándole el puesto a uno de ellos. Esta situación desencadena un conflicto en la obra, sobre todo cuando sus compañeros turcos se enteran. Lentamente, la presión del trabajo y el nuevo entorno cambian a Kamil, y esto se refleja hasta en su relación con Remziye. Cuando desaparece de forma repentina, Remziye deberá enfrentarse a las consecuencias.

Vatansever, que también ha escrito el guion, crea un drama social desolador, ambientado en el período más transformador no solo para Estambul, sino también para Turquía en conjunto. Sobre todo, observa cómo las fuerzas que están alterando el paisaje de la ciudad pueden destruir a un hombre sencillo como Kamil. En turco, "Saf" significa puro, inocente, ingenuo o estúpido, y Kamil presenta todos estos atributos. El entorno maligno que le rodea va haciendo mella en su personalidad, convirtiéndolo en un luchador sin escrúpulos que trata de sobrevivir, y Afşin plasma este cambio de una forma realista. Evidentemente, Remziye, encarnada de manera igual de convincente por Işıl Aksoy, tampoco es invulnerable, un hecho que queda claro cuando se convierte en el personaje que impulsa la trama y los elementos de misterio y de thriller comienzan a desbordar los de drama social.

Evitando por completo la imagen típica que la mayor parte del público occidental tiene de la ciudad, Saf aborda las cuestiones más complejas que asolan Estambul de una forma sencilla y lineal. Vatansever arriesga mucho tratando temas tan actuales —la crisis financiera, los refugiados sirios, la degradación social, la urbanización agresiva y las relaciones familiares y profesionales—, pero consigue jugar con todos ellos y mantener un delicado equilibrio, sin que el resultado final sea excesivo o abigarrado.

Saf podría revelarse como un éxito. La historia va evolucionando ante los ojos el espectador: los personajes, inicialmente distantes, se aproximan muchísimo, llevando al primer plano el análisis de la conciencia humana. Las impresionantes interpretaciones, junto con el sorprendente estilo narrativo, ofrecen una perspectiva diferente de un tema que ya ha sido abordado en múltiples ocasiones, no solo en el cine turco.

Saf es una coproducción turca, alemana y rumana de Selin Vatansever Tezcan y Oya Özden (Terminal Film), con Harry FlöterJörg Siepmann (2Pilots Filmproduction) y Anamaria Antoci (4 Proof Film). La compañía francesa Doc & Film International se ocupa de las ventas mundiales.

(Traducción del inglés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.