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BLACK NIGHTS 2018 Competición Óperas Primas

Crítica: As I Fall

por 

- El primer largo del director noruego Magnus Meyer Arnesen da una vuelta de tuerca a motivos familiares

Crítica: As I Fall
Preben Hodneland en As I Fall

Tras ser presentada en el mercado de coproducción Baltic Event de Tallin 2016, As I Fall [+lee también:
tráiler
entrevista: Magnus Meyer Arnesen
ficha de la película
]
 se proyecta en la competición de primeros largos del Festival Black Nights de Tallin, y merecidamente, pues aunque la historia puede parecer familiar, el director noruego Magnus Meyer Arnesen logra evitar la sensiblería a lo Man and Boy. En vez de eso, el realizador se centra en un drogadicto, Joachim (Preben Hodneland), que de pronto debe cuidar de un hijo que nunca le importó, a raíz de la detención de la madre por guardar en su casa un alijo bastante considerable (que en realidad no es suyo). A pesar de que a Arnesen ciertamente le caen bien sus personajes, y de que incluso se permite ser tierno en algunos momentos (toda una hazaña para un director escandinavo), el cineasta no tiene ningún reparo en exponer sus muchos defectos. Como es comprensible, les priva de un final plenamente feliz y alegre, pero les deja la suficiente esperanza para seguir adelante.

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Inspirado en sus propias experiencias, As I Fall trata tanto la paternidad inesperada como la adicción, pero sin la chispa visual de Trainspotting. "No empezaron a consumir drogas por ninguna razón que puedan recordar. Simplemente se dejaron llevar hasta que se engancharon", explica William S. Burroughs en una de sus novelas, y esa es la impresión que nos da también esta película. Tras años de dificultades, para el veinteañero Joachim colocarse es como una más de sus tareas cotidianas, algo fastidioso y no especialmente glamuroso que implica encuentros con camellos, que ahora ya están coreografiados a la perfección, y desesperados "descansos en el baño", todo ello rodado en grises austeros y despiadados, firmados por el director de fotografía Ivan Taim. Pero como cualquier tarea a la que uno se acostumbra, resulta cada vez más difícil librarse de ella.

Lo más interesante es que Arnesen descarta inmediatamente la ecuación "mujer responsable, hombre inmaduro": los dos padres del chico están igual de perdidos, pero son personas perfectamente normales, y solo se tienen el uno al otro. Esto hace que la transformación de Joachim sea mucho más lenta y dolorosa, y cada pequeño triunfo, como llevar a su hijo al colegio a tiempo por una vez, parece enorme. "Puede que sea justo lo que necesito", dice en un momento dado, tratando a su hijo casi como la sesión de rehabilitación que por fin podría curarle. Hodneland captura este egoísmo desesperado a la perfección, conteniendo todas las tribulaciones interiores, salvo por algunos estallidos que resultan todavía más intensos. Es una vida de un equilibrio minucioso y precario, un constante juego de Jenga, cabría decir, en el que solo hace falta un comentario o una mueca de duda para que todo se desmorone. Entonces, lo único que se puede hacer es admitir los propios errores.

As I Fall, que Magnus Meyer Arnesen ha coescrito con Kristian Landmark, es una producción noruega de Gyda Velvin Myklebust y Magnus Kristiansen para DNF Productions AS. La distribución está a cargo de SF Studios.

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(Traducción del inglés)

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