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BERLÍN 2019 Panorama

Crítica: The Souvenir

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- BERLÍN 2019: Joanna Hogg se sumerge en su propio pasado como estudiante de cine en el Londres de los 80 en este cuento semiautobiográfico de relaciones tóxicas en la clase alta británica

Crítica: The Souvenir
Tilda Swinton, Tom Burke y Honor Swinton Byrne en The Souvenir

Los que quieran asomarse a la clase media alta británica de principios de los años 80 (o de cualquier otra época) deberían ver The Souvenir, que ganó la competición World Cinema Dramatic de Sundance antes de proyectarse en la sección Panorama de la Berlinale. La directora Joanna Hogg graba el mundo con un realismo más cercano al movimiento kitchen-sink que al Merchant Ivory, centrado en la vida de los ricos. Su cuarta película se basa en su experiencia personal, pero esta vez disimula menos que la fuente ha sido ella misma, aunque el diálogo sea improvisado.

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The Souvenir tiene mucha ambigüedad y un poco de decepción. Es un retrato de dos personajes con educación privada: la estudiante de cine Julie (Honor Swinton Byrne, en un debut espectacular) y su novio drogadicto Anthony (Tom Burke), a quien conoce en una fiesta. Salen juntos a galerías de arte, como Wallace Collection, donde discuten “The Souvenir”, el cuadro rococó de Jean-Honoré Fragonard. ¿Esta obra de arte es una pista para compensar la ambivalencia de la directora?

Anthony cuestiona el deseo de Julie de hacer un documental sobre la clase obrera residente en Sunderland, una ciudad que padece la caída de la minería y de la construcción naval. Anthony valida la ambición artística de Julie, mientras ella le presta dinero constantemente, incluso después de descubrir su adicción a la heroína. Ella empieza a pedirle dinero a su madre (interpretada por la verdadera madre de Byrne, Tilda Swinton); y donde Ken Loach habría encontrado una fuente de tensión y drama, Hogg decide tratar el tema de forma realista.

La directora parece despreocupada, ya que los acontecimientos se desarrollan con naturalidad. Vemos todo a través de la perspectiva de Julie y comprendemos lo que ocurre. Esto significa que algunas cosas son impenetrables. No sabemos si Anthony trabaja realmente en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Creemos que es verdad pero si ha mentido en otras cosas, ¿por qué no en ésta? La película se especializa en dejar espacio a la ambigüedad, pero los espectadores buscan racionalidad o una evaluación de los hechos por parte del autor.

Julie, la pobre chica rica, es un personaje que lleva una vida de artista en ciernes. Tiene ideas y, en caso de que no funcionen, su madre la ayudará. Oímos la bomba de Harrods del 17 de diciembre de 1983, pero sólo para situarnos en el contexto temporal. La otra mención a Irlanda se produce durante una cena en la casa de los padres de ella, en Norfolk. Julie no se percibe a sí misma como una privilegiada porque no es aristócrata, por lo que nos recuerda a Lady Diana en muchos aspectos: una chica privilegiada cuya ambición se encuentra fuera de lo tradicional y ortodoxo. Se siente confusa en cuanto a su propia identidad, mientras otros la definen con rapidez. ¿Es una artista? ¿Su romance la define o es al revés? ¿Qué historias debería contar? Para conocer estas respuestas, tendremos que esperar a The Souvenir: Part II, que parece ser la secuela más improbable del cine.

The Souvenir ha sido producida por JWH Films (Reino Unido), BBC Films y el British Film Institute (BFI), y la compañía estadounidense Sikelia Production. Protagonist Pictures gestiona los derechos internacionales.

(Traducción del inglés)

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