email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

BERLÍN 2019 Forum

Crítica: Gli ultimi a vederli vivere

por 

- BERLÍN 2019: La directora italiana Sara Summa utiliza elementos minimalistas para crear un thriller que se centra en el último día de la vida de una familia

Crítica: Gli ultimi a vederli vivere
Barbara Verrastro, Donatella Viola, Canio Lancellotti y Pasquale Lioi en Gli ultimi a vederli vivere

Gli ultimi a vederli vivere [+lee también:
tráiler
ficha del filme
]
, de Sara Summa, se ha estrenado en la sección Forum de la 69º edición de la Berlinale. El título de la película recuerda a una investigación policial de una muerte o una desaparición. Las pistas principales se buscan inicialmente en los círculos más cercanos a las víctimas con preguntas como: “¿Cuándo fue la última vez que le viste?”. En este caso, los espectadores son los últimos que les ven con vida.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

En la idílica campiña del sur de Italia, los cuatro miembros de una misma familia viven en aparente armonía tanto con la naturaleza como los unos con los otros. Los preparativos para la boda de la hija mayor están casi terminados y es la hija pequeña, Dora (Barbara Verrastro), quien se encarga de la mayor parte del trabajo confeccionando los vestidos de las damas de honor, comprando y cocinando. Su madre (Donatella Viola) vaga como un alma en pena quejándose de su dolor de cabeza, el padre (Canio Lancellotti) está ocupado lidiando con el agente de seguros con el que contrató su seguro de vida; y por último, el hermano (Pasquale Lioi) se dedica a tallar su regalo de boda: una capillita de madera. Nada fuera de lo común, tienen incluso tiempo para jugar con el gato y reparar un viejo coche.

Los mismos acontecimientos se repiten desde la perspectiva de cada uno de los personajes y es así como descubrimos nuevos detalles según avanza la trama. Está técnica es la principal baza de la película que, sin embargo, no sorprende en ningún otro aspecto. Con unos medios limitados y minimalistas, el director crea una estética que recuerda a una obra de teatro en la que los actores recitan sus frases pero las actuaciones resultan muy poco naturales. A este aspecto se añade la decisión de no utilizar el dialecto del sur de Italia, que sería adecuado para la región donde se ha filmado la película. Los actores están claramente incómodos con esta situación lo que provoca un distanciamiento con el espectador. Puede que esta haya sido la intención del director desde el principio, pero no sabemos el motivo.

La trama de la película se basa en los acontecimientos que sufrió una familia en 2012. En la víspera de una boda, la familia Durati fue encontrada muerta sin motivos aparentes y se supuso que los asesinatos debían tener relación con la mafia. Gli ultimi a vederli vivere nos ofrece una película de mafiosos diferente, que evita las escenas violentas, las armas y las masacres, en su lugar, Sara Summa opta por una imagen clara y estática, alternando entre escenas en las que aparecen los personajes y amplios e impresionantes paisajes aunque austeros. El brillo que domina las escenas contrasta completamente con el oscuro destino de los protagonistas.

Gli ultimi a vederli vivere ha sido producida y distribuida internacionalmente por la empresa alemana Deutsche Film- und Fernsehakademie Berlin (dffb).

(Traducción del inglés por Pedro González Andueza)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.