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VISIONS DU RÉEL 2019

Crítica: Sans frapper

por 

- El riguroso documental de Alexe Poukine aborda el tema de la violación de un modo creativo y sutil, ahondando más que casi cualquier otra cinta reciente

Crítica: Sans frapper

El último film de la cineasta parisina afincada en Bruselas Alexe PoukineSans frapper [+lee también:
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, se hizo con el premio del jurado a la película más innovadora en el reciente festival Visions du Réel. El modo en que la directora aborda el tema de la violación es ciertamente innovador, pero a un nivel muy sutil que refleja los muchos matices, prejuicios e ideas equivocadas que solo ahora parecemos empezar a descubrir, tras milenios de abuso a lo largo de la historia de la humanidad.

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Poukine basa la cinta en un texto escrito por una mujer que habló con ella en 2013, tras la proyección de su primer largo, Dormir, dormir dans les pierres. Esta mujer, que se llamaba Ada, escribió sobre una experiencia que tuvo nueve años antes, cuando fue violada tres veces por un hombre que conoció a los 19 años. 

Poukine habló sobre el texto de Ada con sus amigas y otras artistas, y descubrió que muchas de ellas habían tenido experiencias parecidas. Así que dejó que ellas reprodujeran el texto verbalmente y lo combinaran con hechos de sus propias vidas. El resultado es una cinta formalmente rigurosa que, de un lado, protege a la víctima de una exposición no deseada, y del otro, proporciona tanto a los protagonistas del film como al espectador un vistazo singularmente profundo a las muchas capas de este tema tan complejo.

En una serie de entrevistas, los protagonistas, filmados en sus casas con una cámara estática que nos presenta, exclusivamente a través de primeros y medios planos, a 12 mujeres y dos hombres (que se dan cuenta de que cometieron una violación estando en una relación) de diferentes trasfondos y edades, cuentan la historia de Ada y reflexionan cómo esta se relaciona con su propia experiencia.

El título inglés de la película (That Which Does Not Kill) se refiere a las mal interpretadas consecuencias psicológicas y emocionales de una violación: una mujer explica cómo, en este caso, lo que no te mata te hace desaprender cosas como el deseo, la confianza y la capacidad de establecer una conexión. Otros temas incluyen el momento en que una víctima se da cuenta de lo que ha sucedido, el acto de denunciar el crimen y el efecto social negativo que conlleva, la supresión de la memoria, el predominio de sensaciones recordadas sobre una reconstrucción sencilla de la secuencia de acontecimientos que llevaron a la violación, la necesidad de perdonar y las formas complicadas y a menudo contraproducentes en que las víctimas tratan de afrontar lo que les sucedió. 

Muchas de las víctimas dicen que se sintieron como si la violación le estuviera pasando a otra persona. Para protegerse, la mente se distancia del curpo, y las palabras "Me oí decir" o "Me vi hacer" aparecen con frecuencia en los testimonios. La decisión de Poukine de distanciar a la propia Ada del film y contar su historia a traves de otras mujeres encaja con este fenómeno. 

Cuando termina la desgarradora experiencia de visionado, el público sabe que la violación sigue siendo un tema crónicamente ignorado. Sin que se mencione en la cinta, está claro que la razón principal de esta omisión es el ecosistema psicológico de convenciones y tabús sociales de nuestra civilización patriarcal, que no nos permite hacer las preguntas correctas, ni siquiera a nosotros mismos. Por eso necesitamos más películas y otras obras de arte como Sans frapper

Sans frapper es una coproducción de la compañía belga Centre Vidéo de Bruxelles - CVB y la francesa Alter Ego Production. La compañía francesa Andana Films detenta los derechos internacionales.

(Traducción del inglés)

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