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CANNES 2019 Fuera de competición

Crítica: Los años más bellos de una vida

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- CANNES 2019: El nuevo film de Claude Lelouch es una postal de vacaciones de otoño que aborda con optimismo los temas de la edad, la memoria y el amor

Crítica: Los años más bellos de una vida
Anouk Aimée y Jean-Louis Trintignant en Los años más bellos de una vida

En 1966, Un hombre y una mujer, de Claude Lelouch, revitalizó las pantallas mundiales con dos amantes encantadores, interpretados por Anouk Aimée y Jean-Louis Trintignant, con una canción pegadiza de Francis Lai y la dosis justa de ingredientes “artísticos” como para no ahuyentar al público conservador. Cuando alguien dice que le encanta el cine francés, se refieren a este cine, no a Godard o a Bresson. Y con buenos motivos, dirían muchos. 

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Poco más de medio siglo después, el bueno de Lelouch vuelve una vez más a Cannes, fuera de competición en esta ocasión, con Los años más bellos de una vida [+lee también:
tráiler
entrevista: Claude Lelouch
ficha del filme
]
. En su película n.º 49, como nos informan los créditos, ha invitado a algunos amigos de antaño, incluyendo a Aimée, Trintignant y Lai (para quien resultó ser su último film), y revisita Un hombre y una mujer para abordar los temas de la edad, la memoria y el amor.

Al igual que en Un hombre y una mujer (a la que se hacen muchas referencias) y su secuela, Un hombre y una mujer: 2ª parte (que se ignora por completo), Trintignant interpreta a Jean-Louis Duroc, y Aimée vuelve a ser Anne Gauthier. También aparecen Souad Amidou y Antoine Sire como Françoise, la hija de Anne, y Antoine, el hijo de Jean-Louis, igual que en la película de 1966. Monica Bellucci tiene un breve cameo.

Jean-Louis vive ahora en un hogar de ancianos, donde prefiere sentarse solo en la hierba mientras sus compañeros se divierten con diversos pasatiempos terapéuticos. La senilidad ha comenzado para Jean-Louis, y Antoine contacta con Anne de parte de su padre. “Tú eres su mejor recuerdo”, le confiesa. ¿Iría a visitarle? Quizás le sentaría bien, a él y a su salud. Anne, que está en buena forma mental y general (la atractiva actriz que la interpreta ha envejecido bien), acepta entusiasmada. 

Así que se vuelven a encontrar. “¿Puedo sentarme aquí?”, le pregunta ella. Él asiente y empieza a hablarle de la mujer que se le escabulló, la mujer a cuya altura no estaba él, que simplemente tenía que ir detrás de unas nuevas faldas de vez en cuando. Luego, le pide que se fuguen juntos el coche de ella. Una vez más, Anne acepta con entusiasmo. Juntos, revisitan el pasado, con ocasionales escenas en la actualidad (un paseo en coche en el que la policía les para por exceso de velocidad, una visita a un hotel de Deauville “en el que todo comenzó”), muchas veces en flashbacks; al menos un tercio de la cinta se compone de metraje de la película de 1966, proporcionando a los que no hayan visto con un útil resumen, y potenciando el atracón de nostalgia.

Rodada en solo 13 días, Los años más bellos de una vida es casi un featurette, un relato corto nostálgico, una pequeña y dulce postal de unas vacaciones de otoño. Aunque sin duda sea ligera, da la impresión de ser exactamente la película que Lelouch quería hacer, con sinceridad y sin ninguna vergüenza. En cuanto a Jean-Louis, todo esto le sienta bien, a él y a su salud, al igual que a Anne. Incluso Antoine y Françoise parecen ponerse románticos. Y por encima de todo, el dulce himno de Francis Lai vuelve de los años 60, para aquellos a los que simplemente les encanta el cine francés. “Ba da ba da da da da da da”, ¿podría ser mejor la letra?

The Best Years of a Life es una producción de las compañías francesas Les Films 13Davis Films and France 2 Cinéma. Las ventas están a cargo de la parisina Other Angle Pictures.

(Traducción del inglés)

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