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KARLOVY VARY 2019 Competición Documentales

Crítica: Spoon

por 

- La documentarista letona a la pantalla Laila Pakalnina vuelve con un himno a la cuchara de plástico (sí, habéis leído bien)

Crítica: Spoon

Laila Pakalnina, la directora letona elogiada por sus documentales, siempre ha sentido fascinación por cosas que parecen insignificantes: desde un autobús o una papelera hasta un roble o una cascada. Pakalnina analiza los detalles de la vida cotidiana y los magnifica. La directora parece haber nacido para grabar Spoon [+lee también:
tráiler
entrevista: Laila Pakalnina
ficha del filme
]
, su nueva película proyectada en Karlovy Vary, que, como sugiere el título, gira en torno a la vida cotidiana de una cuchara de plástico.

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Pakalnina, que ha grabado en localizaciones tan diversas como Noruega, China y Hong Kong, nos presenta una serie de tomas estáticas en blanco y negro que documentan la fabricación de una cuchara de plástico barata y desechable. Gente de pie ante una gran máquina que parece empequeñecerles. Los trabajadores se pasean y se toman un descanso en una gran fábrica. Un camión se detiene para descargar fichas de plástico. Dentro, las personas empiezan a trabajar en un molde para confeccionar el producto. ¿Y el resultado final? La posibilidad de honrar un café de carretera o una barbacoa familiar, para terminar descansando en una papelera (o en un cajón de la cocina si la persona es coleccionista).

En principio, los seguidores de Pakalnina echarán de menos el corazón y el humor que caracterizan a muchas de sus películas. Spoon se mueve hacia el territorio del “cine lento”, con tomas largas y lánguidas de paisajes industriales y fábricas, y con casi ninguna explicación de su propósito o significado (de hecho, la película no tiene diálogos). Además, el humor surge de la naturaleza casi absurda de lo que estamos viendo. ¿Esas grandes fábricas? ¿Esa miríada de personas corriendo? ¿Esos rasgos masivos de esfuerzo humano? Todo esto contribuye a la elaboración de una sola cuchara de plástico. De alguna manera, es un lamento; una exposición de la estupidez de la naturaleza humana y de la cantidad de desperdicios necesarios para crear algo que será desechado poco después de su uso. Pero también hay una alegría perversa en todo esto: el hecho de que podamos mostrarnos tan consumidos y absortos en nuestras formas para crear algo tan ordinario. La película encuentra su humor silencioso en las lagunas entre la sátira silenciosa y la crítica triste.

También es un himno al proceso de hacer cine y documentales, ya que —gracias a las tomas cuidadosamente compuestas sobre el paso del tiempo— Spoon puede tomar algo tan pequeño e insignificante y dotarlo de una vida y un significado bastante alejado de su uso real.

La película pondrá a prueba la paciencia de algunos y no convencerá a los que no son seguidores del trabajo de Pakalnina. Pero, después de haberse estrenado en la sección Documentary Competition de Karlovy Vary, debería encontrar un lugar en el circuito de festivales (principalmente, en aquellos que se interesan por el medioambiente) y entre los seguidores de Pakalnina. Y, por supuesto, en el nicho de mercado “aficionado a las cucharas de plástico”.

La película ha sido producida por la compañía de Pakalnina, Hargla Company, y coproducida por Mechanix Films (Noruega) y Just a Moment (Lituania).

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(Traducción del inglés)

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