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ROMA 2019

Crítica: Il ladro di giorni

por 

- Guido Lombardi lleva a la gran pantalla una doble educación sentimental sobre un fondo criminal siguiendo a un padre y a un hijo que se reencuentran años después

Crítica: Il ladro di giorni
Augusto Zazzaro y Riccardo Scamarcio en Il ladro di giorni

Il ladro di giorni, el tercer largometraje de Guido Lombardi (Là-bas - Educazione criminale [+lee también:
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), es una película con muchas capas: es una historia de educación, de venganza y de profundas emociones; una road movie protagonizada por un padre y su hijo, que vuelven a encontrarse después de muchos años de ausencia, y también es un melodrama con un trasfondo criminal y algunos toques de humor. Después de pasar años “en progreso” (desde que recibió el Premio Solinas en 2007), convirtiéndose primero en novela y luego en guion de cine, la historia por fin ha llegado a la gran pantalla, estrenándose en la 14ª edición de la Fiesta del Cine de Roma.

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“¡Te dije que te quedases en el coche!”. Son las palabras que Vincenzo (Riccardo Scamarcio) le repite a su hijo de once años, Salvo (Augusto Zazzaro), cada vez que no quiere que le vea llevar a cabo algún acto criminal. Recién salido de prisión tras siete años de encarcelamiento, Vincenzo se dirige a la región italiana de Trentino para recuperar a su hijo, que está bajo la custodia de su tía, y poder pasar unos días con él. Al mismo tiempo, debe completar una misión muy específica: transportar una gran cantidad de droga camuflada como "harina" desde el norte del país hasta Bari, en Puglia, su tierra natal. Si en el camino se encuentran con algún control policial, Vincenzo lo tiene claro: "un niño es mejor que un arma", convencido de que la presencia de su hijo mantendrá a los policías a distancia. Al principio, los protagonistas son prácticamente dos desconocidos que desconfían el uno del otro. Salvo es un niño muy bien educado (el primero de su clase), pero tiene miedo de ese hombre con pinta de “pirata” y lleno de tatuajes al que tiene que llamar padre. Sin embargo, como en cualquier road movie que se precie, el viaje hará que los personajes cambien y acaben reconectando.

Es comprensible pensar que no hay nada de innovador en este relato. Sin embargo, en cierto momento la historia toma una dirección completamente diferente. Empezamos a seguir las huellas del supuesto traidor, un profesor de arte (Carlo Cerciello) que, siete años antes, envió a Vincenzo a prisión. Un momento traumático en el que dos carabinieri se llevan al padre ante la incrédula mirada de su hijo, que en aquel momento apenas tenía 5 años, mientras estaban bañándose en la playa. Lo interesante aquí es la forma en que se enfatiza la banalidad del crimen de Vincenzo, que tan solo descubrimos en este momento de la trama. Vincenzo es un criminal, pero no es un gran estratega, sino un hombre bastante simple que también alberga buenas intenciones. De esta forma la película plantea cómo en algunas ocasiones, detrás de una supuesta traición, tan solo hay un simple error, un momento de descuido que, en el espacio de unos minutos, puede cambiar el curso de toda una vida con efectos irreversibles.

Los "días robados" del título son los que Vincenzo ha perdido en prisión. Siete años de su vida que podría haber pasado con su hijo. Siete años durante los cuales Salvo podría haber tenido un padre que le enseñase el valor que ahora necesita. En los ojos del niño se refleja la preocupación que siente por su padre y la vida que lleva. Sin embargo, en su búsqueda de amor y aceptación, Salvo comienza a emular las acciones de su padre, a pesar de que Vincenzo le pide que no mire durante los momentos cruciales. Lamentablemente, algunas partes de la película no están del todo claras. El personaje de Scamarcio oscila entre un criminal siniestro y un charlatán, lo que dificulta determinar quién es realmente, y no existe una justificación real para el final, que diluye la impresión general de toda la película.

Il ladro di giorni es una producción de Indigo Film, Bronx Film en colaboración con Rai Cinema y Minerva Pictures Group. Vision Distribution se encarga de la distribución, y True Colours de las ventas internacionales. La novela Il ladro di giorni fue publicada por la editorial italiana Feltrinelli en abril de 2019.

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(Traducción del italiano)

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