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IDFA 2019

Crítica: A media voz

por 

- El documental autobiográfico de Heidi Hassan y Patricia Pérez Fernández es un intenso viaje de amor, amistad y nostalgia

Crítica: A media voz
Heidi Hassan y Patricia Pérez Fernández en A media voz

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, se ha estrenado en la sección principal de IDFA. Las dos directoras, que crecieron en Cuba y asistieron a la misma escuela de cine (Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños), tienen 40 años y perdieron el contacto durante mucho tiempo.

Al principio, las dos mujeres presentan su relación empezando por su infancia y compartiendo recuerdos y material de archivo de sus años de juventud: cintas de VHS, fotografías viejas y escenas del backstage de sus primeras películas como estudiantes nos ayudan a entender lo fuerte e indisoluble que es su vínculo. Heidi y Patricia intentan retomar el contacto a través de videocartas. En la actualidad, Heidi vive en Suiza y Patricia en España. A través de la voz en off y de los relatos visuales sobre sus vidas, los espectadores se verán inmersos en una sucesión espontánea (pero coherente e interesante) de acontecimientos felices, desagradables y de oportunidades perdidas. En particular, el viaje de Heidi se centra en su sentimiento de alienación y nostalgia. Sus pensamientos están llenos de nostalgia y anhelo por el país de su infancia, que ya no existe. Mientras tanto, Patricia pasa unos años vendiendo mojitos y otros cócteles cubanos y después intenta, sin éxito, formar una familia.

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Un aspecto notable es que algunas reflexiones en voz en off están acompañadas de una especie de distorsión temporal en la pantalla: el tiempo pasa lento o se congela, y los personajes se toman su tiempo para expresar sus sentimientos. Esto ocurre, por ejemplo, cuando Heidi camina por una plaza de Ginebra y pasa junto a un grupo de turistas. En esta escena, la explicación del guía y los gestos de los turistas se muestran más lentos, mientras la voz en off de Heidi sigue a una velocidad normal. El lenguaje audiovisual de la directora es franco, directo y algo irónico; y también es el resultado de un intenso trabajo introspectivo. Heidi y Patricia hablan entre sí y consigo mismas; mientras intentan evaluar sus vidas, a veces mirando al pasado y a veces temiendo un futuro incierto, donde no hay perspectivas de cumplir sus sueños.

La escena final y la última pregunta que plantea la película —sin spoilers— son gratificantes y resumen el objetivo de este largo viaje. En definitiva, A media voz es una historia emotiva sobre la amistad, el afecto, la nostalgia y el amor de ambos personajes por el cine. Es una reflexión sincera sobre el valor de nuestras aspiraciones, nuestra necesidad de seguir nuestras pasiones y nuestra búsqueda constante del amor.

A media voz ha sido producida por Daniel Froiz para Matriuska Producciones (España) y Delphine Schmit para Perspective Films (Francia), en cooperación con PCT Cinéma-Télévision SA (Suiza) y Producciones de la 5ta Avenida (Cuba). Alfredo Calvino gestiona las ventas internacionales para la compañía brasileña Habanero Film Sales.

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(Traducción del inglés)

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