email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

SUNDANCE 2020 Competición World Cinema Dramatic

Crítica: Yalda, a Night for Forgiveness

por 

- Con su segundo largometraje, una producción mayoritariamente europea, el iraní Massoud Bakhshi construye una película apasionante sobre un espectáculo televisivo en femenino

Crítica: Yalda, a Night for Forgiveness
Sadaf Asgari en Yalda, a Night for Forgiveness

“El perdón guía los pasos de la muerte hacia la vida. En muchos casos, llega justo antes la ejecución que todavía no se ha producido. Perdonar al asesino de un ser querido no es fácil. No puede hacerlo todo el mundo”. Es la noche del solsticio de invierno en Teherán y la hora de inicio de “La alegría del perdón”, un programa de televisión que cuenta con un gran número de seguidores. Una joven de 22 años, que llega esposada al estudio de grabación, espera nerviosa para salir a escena, ya que su vida está en juego. Así empieza Yalda, a Night for Forgiveness [+lee también:
tráiler
entrevista: Massoud Bakhshi
ficha del filme
]
, el segundo largometraje del iraní Massoud Bakhshi, estrenado en la sección World Cinema Dramatic de la 36ª edición del Festival de Sundance. El guionista y director, que se dio a conocer en la Quincena de los Realizadores de Cannes de 2012 con Une famille respectable [+lee también:
tráiler
ficha del filme
]
, confirma su habilidad para reflejar cuestiones morales y sociales en torno al amor y al odio o a la supuesta satisfacción de la venganza; todo ello pasado por la trituradora de un espectáculo mediático que analiza los motivos.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

La emisión, cuyo ritmo está marcado por múltiples cuentas regresivas y apelaciones a los SMS de los espectadores (“Marca 1 si crees que Maryam es inocente; de lo contrario, marca 2”), enfrenta cara a cara, en dos sillones, a los dos protagonistas con el presentador Omid (Arman Darvish) como maestro de ceremonias. Maryam (Sadaf Asgari), de 22 años, acaba de pasar 15 meses en prisión por haber matado accidentalmente a su marido y empleador Nasser Zia, de 65 años y director de una agencia de publicidad en la capital, a raíz de una disputa por un embarazo que él no quería. La joven, que perdió a su hijo y fue condenada a la pena de muerte por ahorcamiento, sólo puede ser salvada por el perdón oficial en directo de su vieja amiga, Mona (Behnaz Jafari), la única hija de Nasser. Entre bastidores se encuentran el responsable del programa, Ayat (Babak Karimi), la madre de Maryam (Fereshteh Sadr Orafaee) y la asistente de producción, Keshavarz (Forough Ghajebeglou). Para algunos, está en juego la audiencia y para otros, la vida o la muerte de una persona. Durante el programa, aparecerán secretos, revelaciones y sorpresas…

Matrimonio provisional, dinero de sangre (suma a pagar a la familia del difunto), brecha que separa a las clases sociales, sospechas de soborno y conflicto de herencia: Massoud Bakhshi descifra metódicamente la realidad iraní a través de las peripecias de un interesante melodrama (Maryan, obsesionada con su inocencia y con la verdad sobre su matrimonio, no cede ante la contrición necesaria para el perdón) que ofrece excelentes papeles a las dos actrices principales. Un apasionante duelo de control y de desbordamiento de emociones (a veces estimulado por giros del guión cuidadosamente preparados) que ofrece al director la oportunidad de criticar con inteligencia los engranajes del espectáculo televisivo (la película incluye un reportaje “documental” de estilo suceso) a través de una mirada muy cinematográfica que se apoya en una bonita dirección de fotografía del búlgaro Julian Atanassov.

Yalda, a Night for Forgiveness ha sido producida por la francesa JBA Productions, la alemana Niko Film, las suizas Close Up Films, Amour Fou Luxembourg, la organización bretona Tita B Productions, la sociedad iraní Ali Mosaffa Productions y la libanesa Schortcut Films. Pyramide gestiona los derechos internacionales.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del francés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.