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BERLINALE 2020 Generation

Crítica: Las niñas

por 

- BERLINALE 2020: La ópera prima de Pilar Palomero recrea con detalle y sensibilidad el ambiente represor donde crecieron demasiadas chicas españolas a finales del siglo XX

Crítica: Las niñas
Andrea Fandos en Las niñas

Se habla en los medios de comunicación españoles de Las niñas [+lee también:
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de esta temporada. Ciertamente la estimable película dirigida por la zaragozana Pilar Palomero comparte con la de Carla Simón –además de compañía productora, su estreno mundial en diferentes ediciones de la Berlinale (en la misma sección, la Generation) y su estreno nacional en el Festival de Málaga– el hecho de ser el primer film de también una prometedora cineasta. Asimismo el mundo juvenil/infantil está retratado en ambos largos y la acción tiene lugar prácticamente en el mismo tiempo: la década de los noventa en España, la de la eclosión que supuso la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Mundial de Sevilla. Pero eso es solo el telón de fondo (la venidera modernidad), lo que los personajes ven y escuchan a través de la televisión, porque el film refleja intimidades adolescentes, conflictos familiares, ambientes sociales y emociones contenidas en una época que aún lastraba una mentalidad cerril, heredada de los años oscuros del franquismo.

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A alguien familiarizado en el consumo de cine estridente y ultra rápido comercial, Las niñas le puede resultar morosa: su acción es mínima, tan cotidiana como hacer los deberes, pintarse los labios por primera vez o jugar en el recreo. Pero hasta en la descripción de esas rutinas hay un subtexto, un trasfondo y una intención que descubren a un país contradictorio que seguía educando a sus futuras mujeres en el machismo asumido y aceptado, la represión sexual y el conformismo vital.

Celia, su protagonista (magnífico el descubrimiento de la expresiva Andrea Fandos), es hija de madre soltera (encarnada por Natalia de Molina), está creciendo y a la vez que su cuerpo cambia, dudas de toda índole empiezan a alterar sus pensamientos. Ya no se conforma con las mentiras y silencios que su madre esgrime cada vez que cuestiona, por ejemplo, su origen. Además, los tiempos están evolucionando también, aunque parece que su entorno –sobre todo ese colegio de monjas donde estudia– se empeña en frenar lo inevitable. Pero una nueva compañera traerá aires frescos a su cárcel particular.

Las niñas arranca con una escena magnífica y concluye con otra que pone el contrapunto perfecto a la inicial. En medio, con la cámara siempre pendiente de la mirada de Celia, habremos acompañado a la chica en sus desvelos, dudas y angustias. Y resultará fácil para quienes hayan crecido en los ochenta y noventa del siglo pasado reconocerse a sí mismo o identificar a amigas, hermanas o vecinas en las secuencias del film Las niñas.

Además, durante su contemplación, vendrán a la mente títulos como la mítica película de Carlos Saura Cría cuervos o la reciente Ojos Negros [+lee también:
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entrevista: Marta Lallana, Ivet Castelo
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, del dúo Marta Lallana e Ivet Castelo, con la que también comparte frescura, talento y autenticidad. Peso sobre todo, el debut en el formato largometraje de Pilar Palomero deja claro que, como acaba haciendo su personaje central, solo con la rebeldía individual se logró que una generación de mujeres haya podido realizarse plenamente y hoy cuestione aquel tiempo –felizmente– pasado.

Las niñas es una producción de Inicia Films, BTeam Prods y Las Niñas Majicas A.I.E. De las ventas internacionales se ocupa Film Factory Entertainment.

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