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PELÍCULAS / CRÍTICAS España

Crítica: Sesión salvaje

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- Este instructivo y divertido documental reivindica -a través de las palabras de cineastas actuales- el cine de género que se facturó en España desde los tiempos del franquismo hasta los años 80

Crítica: Sesión salvaje
Una imagen de Pánico en el Transiberiano (Eugenio Martín, 1972) en Sesión salvaje

Una fiesta: eso es Sesión salvaje [+lee también:
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. Si usted, querido/a lector/a, tiene reserva en su casa de palomitas, refrescos y cervezas, y compañía con quien compartir carcajadas, lo pasará en grande con este documental que informa a la vez que entretiene, asombra y hace reír, bastante. Dirigido y escrito por Julio César Sánchez y Paco Limón, la película da voz a cineastas del presente como Álex de la Iglesia, Nacho Vigalondo o Diego San José, quienes reivindican aquel cine de género y serie B que tanto disfrutaron a tempranas edades y que les marcaron para siempre: basta ver títulos de éstos como 800 balas, la serie El vecino (leer crítica) u Ocho apellidos vascos [+lee también:
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para reconocer influencia de títulos pretéritos como Por un puñado de dólares, Supersonic Man o Los bingueros.

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Estos largometrajes y bastantes más, muchos de ellos de culto, desfilan por este documental rebosante de humor, anécdotas y, sobre todo, profundo amor al cine. Sesión salvaje, como aquellas sesiones continuas en los cines de barrio de cualquier ciudad española durante las últimas décadas del siglo pasado (o las estanterías de los ya difuntos video-clubs), rebosa descaro, disparate, aventuras imposibles, sangre a borbotones, vísceras de saldo, efectos especiales de cartón piedra y desnudos no exigidos por el guion.

Por supuesto, el destape, el cine “quinqui”, el “fantaterror”, las comedias paródicas y los rodajes internacionales llevados a cabo en territorio y con equipo españoles (sobre todo, mucho western en coproducción con Italia) reflejan una época cambiante y alimentan este festival de imágenes a cada cual más delirante y despendolada. Como señala alguno de los entrevistados en el documental: aquellos cineastas no tenían ínfulas de autor, ni mucho menos intelectuales, sino que filmaban las películas que les apetecía ver y que, además, lograban el aplauso del público, llegando a constituir una especie de industria nacional.

Con el apoyo de testigos directos de aquellas aventuras cinematográficas –de cineastas como Jordi Grau, Eugenio Martín, Mariano Ozores y Javier Aguirre a intérpretes como Esperanza Roy, Simón Andreu, Álvaro de Luna y Fernando Guillén Cuervo–, desde aquí recomendamos entusiasmados esta película que, como los títulos que reivindica, no pasará a los anales de la Historia del Séptimo Arte por su pericia artística, pero puede dar a conocer a jóvenes espectadores (más domesticados hoy día que hace décadas, según Enrique López Lavigne) nombres tan estimulantes, únicos e irrepetibles como los de Bigas Luna, Iván Zulueta, Paul Naschy, Jess Franco, José Antonio de la Loma, Juan Piquer Simón, Eloy de la Iglesia y el enorme Chicho Ibáñez Serrador, auténticos valientes y atrevidos cineastas que hicieron disfrutar a lo grande a varias generaciones de españoles… y extranjeros (spoiler para el final: hasta el mismísimo Quentin Tarantino es fan confeso de alguno de ellos).

Sesión salvaje es una película de Apache Films en coproducción con FlixOlé y Mórbido Films, y en asociación con Mercury Films. Su distribución corre a cargo de #ConUnPack. Llega hoy, 3 de abril, a FlixOlé, Filmin y Amazon Prime Video.

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