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IDFA 2020

Crítica: Le Fils de l’épicière, le Maire, le Village et le Monde

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- Claire Simon firma una conmovedora cinta sobre la aventura humana de la creación de la plataforma Tënk en el corazón del pueblo de Lussas, en el que se conviven documental y agricultura

Crítica: Le Fils de l’épicière, le Maire, le Village et le Monde

“Mostrar cosas que no estamos acostumbrados a ver, cambia la perspectiva. Nuestro trabajo aquí consiste en cambiar la perspectiva, cambiar el mundo”. Desde hace 32 años, el pequeño pueblo de Lussas, de 1.100 habitantes, situado en Ardèche, en el sudeste de Francia y rodeado de viñedos y árboles frutales, se mueve al ritmo del documental de autor. Cada año, a mediados de agosto, más de 5.500 personas se reúnen en torno a la Asamblea de Cine Documental para una semana de proyecciones de obras exigentes, en una atmósfera festiva donde, por la tarde, se baila con locura el sirtaki, al ritmo de Zorba el Griego. Y el resto del tiempo, el equipo de apasionados de Ardèche Images acoge en sus instalaciones a estudiantes de máster en dirección y producción. En resumen, se trata de un pueblo galo abierto a la diversidad cultural, que todavía resiste al invasor formato televisivo y que se ha lanzado a la aventura de crear una plataforma Svod (Tënk). Pero también se trata de un territorio rural que se enfrenta a los problemas de la producción agrícola (peligros climáticos, presión por el rendimiento, ecológico o no, cosechar a mano o con máquina, amenazas de las drosófila, etc.). Claire Simon ha captado la esencia de un lugar único grabando durante tres años lo que primero se convirtió en una serie documental (Le Village – 18 episodios) antes de convertirse en un largometraje, Le Fils de l’épicière, le Maire, le Village et le Monde, que se ha estrenado y compite en el IDFA.

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“Todos estamos en la misma aventura. Yo, hace 60 años que vivo en esta casa”. El carismático Jean-Marie Barbe, el hijo del tendero del título, cree firmemente en el poder de la imaginación. Mascarón de proa de Ardèche Images, acaba de lanzar junto a sus compañeros de equipo (en particular, Pierre Mathéus) en una apuesta arriesgada, una plataforma que difunde 500 documentales de autor por año, con el objetivo de coproducir 150. “Se pueden hacer cosas cuando se tiene la voluntad de hacerlas”: estamos en febrero de 2016, en la asamblea general constituyente de Tënk, y Jean-Paul Roux, el alcalde de Lussas, viticultor de profesión, aplaude la iniciativa y también hace balance de la inminente construcción de un edificio de 1500 m2 que albergará toda la actividad documental (incluidas nueve salas de edición).

Dos proyectos, uno electrónico y mundial; y otro físico y local, cuya génesis y primeros pasos sigue Claire Simon. Pero no es tan simple: por un lado, hace falta dinero, compañeros, tecnología, promoción y abonados para Tënk; por otro, el presupuesto total de cerca de 3 millones de euros para el edificio genera cierta presión (de financiación pública —región, departamento, Estado— en la telaraña de guerras políticas y espada de Damocles de tener que devolver, mediante rentas futuras, el dinero a la comunidad de municipios que le concedió un préstamo). El crowdfunding de Tënk, las reuniones en París en el CNC y con inversores privados, las sesiones informativas de un equipo que a veces se enfrenta a profundos desacuerdos, colocación de la primera piedra (con un vestido corto blanco de verano) por la ministra de cultura (Audrey Azoulay en ese momento) durante la asamblea general; la euforia inicial y las dificultades para superar el umbral de rentabilidad en términos de suscripciones, el complicado paso de la antorcha generacional en una zona que lucha por preservar su identidad rural y la calidad de los productos de su territorio en una economía alimentaria globalizada, y donde la juventud suele emigrar: Le Fils de l’épicière, le Maire, le Village et le Monde y es un documental apasionante y encantador, donde “todo está imbricado”, del cinéfilo al campesino, de la grúa a internet, del granizo al sol, del sueño a la realidad, de las cerezas a Scorsese, de la soledad a la multitud, del microcosmos de Lussas al macrocosmos del mundo.

La película ha sido producida por Petit à Petit Production y coproducida por Les films de la Caravane y la compañía belga Clin d'oeil films. AndanaFilms gestiona las ventas internacionales.

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(Traducción del francés)

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