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CANNES 2021 Semana de la Crítica

Crítica: Robuste

por 

- CANNES 2021: En su primer largo, Constance Meyer rinde homenaje a Gérard Depardieu con una historia agridulce sobre una estrella envejecida, la soledad y la necesidad de algunas palabras de amor

Crítica: Robuste
Déborah Lukumuena y Gérard Depardieu en Robuste

“En la oscuridad de mi salón, el hombre apareció en la pantalla, después desapareció, sus ojos brillaron como dos grandes faros en la noche oscura de mi vida (…) Los niños crecieron, los hombres salieron de mi vida, pero él está allí, en la pantalla, aparece y desaparece, quizás un día volverá a la bifurcación de un camino”. Con estas palabras pronunciadas por una fanática del protagonista de su primer largometraje, Robuste [+lee también:
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, que inaugura, fuera de competición, la 60ª Semana de la Crítica del 74º Festival de Cannes, la cineasta francesa Constance Meyer se refiere sus intenciones y sentimientos con respecto a su intérprete principal: Gérard Depardieu. En efecto, la directora le ofrece un espejo con el papel (de oro) de un actor famoso, envejecido, hastiado, misántropo, caprichoso, egocéntrico, esquivo, hipocondríaco, pero, ante todo, simple y directo, amante de la buena carne y que muestra profundos sufrimientos que llegan a conmovernos.  

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“Me gustaría estar muerto para que me dejaran en paz”. En su bonita residencia de las afueras de París, con jardín y un inmenso acuario repleto de peces del abismo marino que se dirigen a la oscuridad total, Georges (Depardieu) vuelve loco al agente de seguridad (Steve Tientcheu) encargado de supervisar su vida, gestionar su agenda, asegurarse de que estará donde debe estar para sus citas, sus pruebas y sus rodajes. Un trabajo nada fácil debido a la tendencia del actor a salirse por la tangente, llegando a ser intrusivo en algunos momentos, algo que pronto descubrirá Aïssa (Déborah Lukumuena), que toma el relevo de este canguro de lujo. La joven, que tiene sus propios problemas (un físico fuera de lo normal, practica la lucha a un nivel muy alto, deseos sentimentales ocultos, un medio social modesto), y su empleador aprenden a conocerse (no sin pequeñas fricciones) con el paso de los días, en un espacio pequeño donde sus personalidades dan los primeros y tímidos pasos de la danza del acercamiento, mientras cada uno conserva su propio espacio.  

A la vez divertida y melancólica, Robuste construye una historia en ligera tensión a través del humor crepuscular y solitario de esta estrella de cine, que mezcla lo bello y lo deforme, la angustia ante la muerte y la aspereza de quien lo ha visto todo, pero que también es capaz de trascender todo en un instante (“aquí estoy, derrotado, tímido y esclavo como un niño”). Una partitura que Gérard Depardieu, muy bien acompañado por su coprotagonista, domina a la perfección (algo que no sorprenderá a nadie), ya que interpreta su papel como si tuviera un pájaro las manos, apretando lo suficiente para retenerlo sin aplastarlo.

Robuste ha sido producida por Dharamsala y coproducida por France 2 Cinéma y por la compañía belga Scope Pictures. Indie Sales gestiona las ventas internacionales.  

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(Traducción del francés)

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