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SAN SEBASTIÁN 2021 Competición

Crítica: La abuela

por 

- Los universos de Paco Plaza y Carlos Vermut colisionan felizmente en una película que asusta a la vez que nos hace reflexionar sobre lo efímero de la belleza, la soledad o el caro precio del éxito

Crítica: La abuela
Almudena Amor y Vera Valdez en La abuela

Paco Plaza es un director de cine de terror. Este es un elemento presente en toda su obra, ya sea a través de posesiones demoniacas, narcotraficantes sin escrúpulos ni humanidad o fans obsesionados por ídolos creados artificialmente en un reality show televisivo. Y de terror también sabe algo Carlos Vermut, el tipo más marciano del cine español reciente, capaz de mezclar lo más cotidianamente cutre con la sofisticación más elevada sin despeinarse ni un poquito. En La abuela [+lee también:
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entrevista: Paco Plaza
ficha de la película
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, a competición por la Concha de Oro en el 69° Festival de San Sebastián, el primero dirige y el segundo escribe. El resultado es una divertidísima y espeluznante película en el que los universos de los dos creadores se acoplan a la perfección.

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Es difícil hablar de La abuela sin reventar las sorpresas de la trama, así que no nos extendamos demasiado. La película se centra en Susana (brillante Almudena Amor, que difícilmente podrá olvidar esta edición del festival de San Sebastián), una guapísima modelo veinteañera que vive en París. Cuando está a punto de sellar con una raya de cocaína el que podría ser el gran paso que la lleve al estrellato, ve en la pantalla del móvil sobre la que se extiende el polvo blanco una llamada de un número desconocido. Se trata de un hospital de Madrid, desde el que le informan de que su abuela, que la ha criado desde que sus padres murieran en un accidente de coche, está en estado muy grave tras un derrame cerebral. La joven se traslada inmediatamente a España para hacerse cargo de la situación. Pretende encontrar a alguien que cuide de Pilar (la en su día musa de Coco Chanel Vera Valdez), que así se llama la mujer, para poder volver a la capital francesa y seguir luchando por su prometedora carrera. Pero claro, esto es una película de terror y enseguida empiezan a pasar cosas extrañas que van a convertir lo que se preveía como una estancia breve en una pesadilla interminable.

La película juega con algunos elementos del cine de sustos más convencional. Véase la música de tensión que subraya los momentos más terroríficos o los crujidos en las puertas y las luces que se apagan en el enorme piso que habitan las dos mujeres. Pero el verdadero terror es la vejez y la consecuente pérdida de belleza y lucidez que esta trae consigo. La película no escatima en imágenes que muestran el deterioro del cuerpo de la abuela. La que una vez fue una joven hermosa de piel tersa y firme es ahora una señora frágil que languidece atrapada en un cuerpo débil, visiblemente deteriorado por el paso del tiempo. Y en paralelo a esto, la preocupación de su nieta por no perder el tren que podría convertirla en el próximo referente de belleza internacional. Es difícil saber qué angustia más a la chica, la situación de su abuela o el tiempo que está perdiendo y que cualquier otra rival podría aprovechar para ocupar su lugar en el olimpo de la moda.

Podemos decir que la película funciona porque divierte desde lo espeluznante de su propuesta. Plaza nos atrapa en su juego de misterios ocultos, nos mantiene alerta esperando una resolución satisfactoria que finalmente llega. Por el camino nos hace pensar en asuntos como la tiranía de la belleza, especialmente sangrante en el caso de las mujeres, condenadas a la invisibilidad cuando sus encantos empiezan a marchitarse. La obsesión con el éxito, la insignificancia de los vínculos familiares en comparación con las exigencias del mercado capitalista, o la soledad y la incomunicación de las personas en las grandes ciudades también son temas que aparecen en la película. Y todo ello camuflado en una fábula de terror tan dolorosamente bella como descaradamente juguetona.

La abuela es una producción de Apache Films en colaboración con Les Films du Worso y Atresmedia Cine. Será distribuida en España y Francia por Sony Pictures y Wild Bunch, respectivamente.

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