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EL CAIRO 2021

Crítica: Daughters

por 

- Nana Neul ofrece una íntima road movie sobre la aceptación, el duelo y la relación paternofilial, que muestra la discreción y la soledad como estados normales para el ser humano

Crítica: Daughters

La directora alemana Nana Neul demostró ser una experta en las tragicomedias minimalistas con sus dos primeras películas, To Faro [+lee también:
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, inspiradas en "historias disparatadas que escucho en alguna parte y nunca olvido", como explicó ella misma en una entrevista para Cineuropa. Su tercer largometraje, Daughters, que acaba de celebrar su estreno internacional en la competición principal del Festival de Cine de El Cairo, vuelve a centrarse en personajes excéntricos pero encantadores, dotados de un sentido del humor extraño y genuinamente alemán (en su naturalismo) que logra animar lo que de otro modo sería un tema serio: descubrir y reencontrarse con las raíces y el pasado para alcanzar cierto equilibrio y ser capaces de avanzar. Daughters se centra en las relaciones paternofiliales durante la etapa en la que las hijas están a punto de despedirse de sus padres, mientras están al borde de perder el último tren para convertirse en madres. Concretamente, la película trata sobre la imagen y los modelos parentales que nos moldean inevitablemente y determinan de forma inconsciente nuestra trayectoria, así como la importancia de comprender esos vínculos fundamentales.

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La cámara de Bernhard Keller presenta sin alardes los paisajes soleados y pintorescos de Suiza, Italia y Grecia, donde se desarrolla la mayor parte de la película, lo que contrasta drásticamente con la actitud sombría de los protagonistas. Dejando atrás la agitada ciudad de Berlín, Kurt (Josef Bierbichler), que tiene una enfermedad terminal, se dispone a hacer su último viaje al Lago Maggiore, jadeando y con un paquete de cerveza, para suicidarse allí en compañía de su ansiosa hija Martha (Alexandra Maria Lara) y la mejor amiga de esta, Betty (Birgit Minichmayr), que parece estar menos tensa, pero solo gracias a sus antidepresivos. A pesar de la distancia entre ellos, los tres están conectados por una cierta tristeza, pero se van soltando gradualmente a medida que avanzan hacia el sur. De repente, Kurt decide abandonar su plan suicida para reencontrarse con su primer amor, que regenta un hotel junto al lago, mientras las dos amigas continúan su viaje hasta un pueblo italiano, donde supuestamente está enterrado el padrastro de Betty, desaparecido hace mucho tiempo... o eso parece. Mientras vagan en un estado semi-etílico, sufriendo cada una por su lado (Martha debido a sus intentos de quedarse embarazada con un novio al que apenas ve, y Betty sumida constantemente en la tristeza, las relaciones con hombres equivocados y la soledad), las dos aparecen retratadas como mujeres vacilantes, frágiles e imperfectas, por lo que resulta sencillo empatizar con ellas durante este viaje terapéutico. Los tres se reúnen para el acto final en una isla griega, donde un hombre (Andreas Konstantinou), que se muestra alegre pero cansado de la monótona y despreocupada vida local, se fija en Betty y acoge la excentricidad del grupo.

Lo que convierte a Daughters en una experiencia realmente íntima es que, en lugar de combatir la desolación y buscar un final feliz, acepta la melancolía sin ahogarse en ella, permitiendo que los espectadores experimenten libremente todas las emociones que la acompañan, como el arrepentimiento y la autocompasión, pero también la risa amarga y purificadora, o incluso las lágrimas de reconciliación. Dado que la vida después de cierta edad deja de ser despreocupada, y aunque puede haber un atisbo de esperanza debido al nuevo romance de Betty, las perspectivas nunca están claras, y no todos tienen una segunda oportunidad. En ese sentido, Daughters es existencialmente comedida y realista, con destellos fugaces de alegría, al igual que la propia existencia humana, lo que hace que la película sea especialmente sincera y liberadora.

Daughters es una coproducción entre las alemanas Heimatfilm, Warner Bros Entertainment Germany y Little Shark Entertainment, la griega Heretic - Creative Producers y la italiana Simila(r), con el apoyo de National Centre of Audiovisual Media and Communication-EKOMEDirezione generale Cinema e audiovisivo del Ministero della Cultura DGCA-MIC.

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(Traducción del inglés)

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