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SUNDANCE 2022 Competición World Cinema Documentary

Crítica: A House Made of Splinters

por 

- Tras su éxito festivalero de 2017 The Distant Barking of Dogs, el danés Simon Lereng Wilmont vuelve con un sensible retrato de un hogar temporal para niños en Ucrania del Este

Crítica: A House Made of Splinters

Aunque los medios de comunicación occidentales se han vuelto cada vez más conscientes de las tensiones que existen actualmente en el este de Ucrania, las discusiones tienden a centrarse en los movimientos tácticos y las apuestas geopolíticas, mientras que la realidad diaria en esta zona del país sigue siendo misteriosa. En A House Made of Splinters [+lee también:
tráiler
ficha de la película
]
, que ha tenido su estreno este año en la competición World Cinema Documentary del Festival de Sundance (celebrado en línea), donde ganó el premio a la mejor dirección, el director danés Simon Lereng Wilmont ofrece una ventana a este mundo a través de un hogar temporal para niños que no pueden ser cuidados por sus padres.

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El lugar es grande, pero carece de lujos, y los niños pueden moverse con relativa libertad en medio de un clima de confianza y transparencia, mientras los trabajadores sociales vigilan atentamente, pero con compasión y empatía, a sus huéspedes temporales. Mediante una voz en off, una de las trabajadoras explica que cada niño puede quedarse durante un máximo de 9 meses, tras lo cual, si sus padres aún no están en condiciones de recogerlo, deben mudarse a vivir con algún pariente, con una familia de acogida o a un orfanato. Al igual que los espectadores, los niños son conscientes de esta situación, por lo que cada segundo de su estancia está dominado por una sensación de urgencia y miedo, que se mezcla de forma inquietante con la atmósfera lúdica de un juego infantil. En una escena, mientras media docena de niños se sientan por la noche en círculo y tratan de asustarse mutuamente con historias de miedo, uno de ellos cuenta cómo su padre tiene ataques de ira cuando está borracho. “El mío también”, añade rápidamente otro. Posteriormente, dos chicas jóvenes se vigilan mutuamente, valorando si pueden llegar a convertirse en mejores amigas, y una de ellas le pregunta a la otra si su madre le deja beber alcohol de vez en cuando.

Observando a estos niños, y siguiendo la trayectoria particular de tres de ellos, Wilmont sugiere la existencia de un mundo exterior en el que los largos años de conflicto, lejos de permanecer en una mera realidad teórica, han tenido un impacto muy real en la sociedad ucraniana. La adicción está totalmente extendida, lo que a su vez lleva a una negligencia generalizada, y aunque la naturalidad con la que los niños hablan sobre el alcohol sugiere una cierta normalización, ninguno de ellos puede acostumbrarse a que sus padres no acudan a las reuniones o no contesten a sus llamadas telefónicas.

Aunque la ambientación juega un papel importante a la hora de ayudar a los niños a hablar libremente sobre cómo se sienten, su franqueza ante la cámara sigue siendo excepcional, y Wilmont, al igual que los trabajadores sociales, se preocupa de poner sus experiencias en el centro. La violencia de las reglas que dictaminan quién se ocupará de ellos es innegable, pero también lo es la atención que reciben en esta casa grande y un poco malograda. Las dos jóvenes a las que acompaña la película parecen particularmente fuertes y mantienen la esperanza, aunque una se reencuentra con su familia mientras la otra espera tener una "nueva madre". El niño cuya historia constituye la última parte de la película es más rebelde, resignado a la idea de que nadie se preocupa realmente por él, pero la perspectiva de la película, que nunca los juzga, se muestra en sintonía con su sensibilidad y soledad.

A House Made of Splinters no presenta ideas rompedoras sobre los ciclos de adicción, violencia y negligencia, pero muestra cómo el más mínimo rayo de esperanza puede marcar la diferencia en la vida de los niños.

A House Made of Splinters es una producción de Final Cut for Real, vendida internacionalmente por Cinephil.

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(Traducción del inglés)

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