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CANNES 2022 Un Certain Regard

Crítica: Burning Days

por 

- CANNES 2022: En la película de Emin Alper, que hierve a fuego lento, un inocente fiscal de una pequeña ciudad se ve envuelto en la corrupción de su alrededor

Crítica: Burning Days
Selahattin Paşali (izquierda) y Ekin Koç en Burning Days

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, la nueva película del  director turco Emin Alper, un fiscal es testigo de cómo un pueblo recóndito de Turquía convierte su declive gradual en una caída libre. Emre (Selahattin Paşali), de quien se diría que está recién salido del envoltorio y que se enfrenta a su primer gran caso, llega a Yaniklar (una localidad ficticia inventada para la película) y es recibido por una caza al jabalí no exenta de munición. Alper ha explicado que su historia se puede extrapolar a otros contextos, y los espectadores que estén familiarizados con la política del Reino Unido recordarán la prohibición de la caza del zorro en 2002 y el consiguiente clamor de los tories, una buena manera de contextualizar la preocupación de Alper por el auge global de las políticas del nativismo.

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Alper, que indudablemente está desplazando a Nuri Bilge Ceylan como cineasta turco más destacado, se especializa en películas muy políticas que, como las de Ceylan, contienen una calidad muy pulida y teatral. Burning Days, estrenada en la sección Un Certain Regard de Cannes, es posiblemente una obra más amplia que su último trabajo, el drama chejoviano A Tale of Three Sisters [+lee también:
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, y nos recuerda el estilo de la cadena de televisión estadounidense que tanto envidian otros en la industria (o con la que simplemente intentan trabajar). Su lema es: “No es televisión, es HBO”. Aquí encontramos una actitud más directa y comercial, en comparación con su último largometraje, paciente y pictórico, y el cine de Alper se ve quizá privado de sus anteriores matices.

Y por si un jabalí muerto no fuera suficiente regalo de bienvenida para Emre, Yaniklar tiene suficientes artimañas y mano izquierda para igualar a Deadwood, Wasttown o Westeros. Es susceptible a las influencias y se propone saludar a sus nuevos súbditos con toda su buena intención, cometiendo un desafortunado juicio al principio de la película en su cena con Şahin (Erol Babaoğlu), el hijo con buenos contactos del alcalde en funciones, y el dentista de modales aparentemente comedidos, Kemal (Erdem Şenocak). Tras una plácida pero tensa comida, se saca el raki y los hombres se emborrachan, pero antes interrogan a Emre sobre los rumores de su homosexualidad (algo que, cabe señalar, ha recibido una nueva oleada de condenas en la era Erdoğan). A continuación se insinúa fríamente la implicación de la élite local en temas de tráfico sexual, antes de que la joven gitana con problemas mentales Pekmez (Eylül Ersöz) misteriosamente termine bailando desnuda con Şahin y Kemal. Mientras tanto, Emre observa la escena algo aturdido desde un sofá; por la mañana se dará cuenta de que le habían echado alguna sustancia en el raki.

Al día siguiente, Pekmez aparece lejos de allí con indicios de haber sido violada y agredida físicamente. Emre, con su serio y recto sentido de la justicia, se embarca en una investigación que, literal y metafóricamente, hará zozobrar a Yaniklar en uno de sus muchos sumideros. En una trama que recuerda a la de la obra maestra Chinatown, la escasez de agua es un tema polémico en la ciudad, y la clase política ha estado tirando del miedo y de la incomprensión para mantener el control político. Y a Emre lo apoya y lo manipula Murat (Ekin Koç), el carismático y tremendamente sexy redactor jefe del periódico de la oposición, cuya implicación en la noche de autos hace que los recuerdos del fiscal dejen de ser fiables.

Burning Days es algo tosca y ligeramente enrevesada, pero hace observaciones pertinentes sobre la decadencia política contemporánea, alejándose de la variedad obvia y cínica, especialmente con el uso que hace de las imágenes de los móviles y las filtraciones de video como fuente de amenaza y chantaje.

Burning Days es una coproducción entre Turquía, Francia, Alemania, Países Bajos, Grecia y Croacia, fruto de  Ay Yapim, Liman Film, Gloria FilmsMatch Factory ProductionsCirce Films, Zola Yapim, Horsefly Productions y 4 Film. Sus ventas mundiales están en manos de The Match Factory.

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(Traducción del inglés por Marcos Randulfe)

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